08-04-2007, 11:37 AM

¡Esto es un desayuno! Para esto vengo a México, para tomar huevos divorciados...", se relame Carlos Fuentes el consagrado, el prolífico, el profundo, el cultísimo, el maestro de escritores, el miembro del selecto club de la literatura latinoamericana, el polemista, el elegante, el padre que —y esto se le ve en los surcos de la cara— sabe cómo es enterrar a dos hijos.
Dice, lo del desayuno, una mañana soleada en Guadalajara y se entiende la satisfacción: vive de mayo a octubre en Londres, donde difícilmente pueda empezar el día frente a tan suntoso plato: un huevo con salsa ranchera (tomate y chile), el otro con salsa verde.
Se podría pensar que es una experiencia extraña, vivir la mitad del año en otro idioma, lejos del sonido del castellano carnal y cotidiano, para un autor que hace del trabajo con el lenguaje el centro de su decálogo del buen escritor. Fuentes tiene una lista de razones para vivir en Londres y —en el casete queda grabado el ruido del tenedor contra el plato— las hace desfilar esta mañana: "Vivo las novelas en México y en Londres las escribo. México es demasiado mi país, tengo mis amigos, me encantan los desayunos. Bueno, después de un desayuno así, no se puede escribir. Me encanta la política mexicana ¡no escribo!, me dedico a vivir. Entonces voy a Londres, me levanto a las 6, a las 7 estoy escribiendo..."
—¿Cómo se siente en inglés?
—Igual que en español, lo aprendí al mismo tiempo. Fui a la escuela en Washington de los 4 a los 11 años. El milagro es que hable español, pero teníamos el idioma en casa y los veranos los pasaba con mis abuelos en México. Yo no hubiera escrito una sola novela sin mis abuelitos.
—¿Por qué no escribe en inglés?
—Escribo artículos en inglés: tengo una columna periodística, tengo un artículo editorial que lo escribo en inglés o en francés.
—Pero no literatura.
—Literatura, no. Literatura sólo se escribe en la lengua en que uno hace el amor, sueña e insulta. Me dices Motherfucker, me quedo con "Pinche hijo de la chingada".
—¿Qué tendrá en común la literatura con el amor y los insultos?
—Mucho. La novela tiene que ver con todo, es un género de géneros, todo entra en ella. Ha salido una muy buena, Tres lindas cubanas, de Gonzalo Celorio. Ahí él rompe esquemas y mete ensayo, memoria, política, periodismo. Si pudiera, yo metería la música en la novela, cuando en Cambio de piel menciono el Réquiem, de Verdi, es para que se oiga.
http://www.clarin.com/diario/2007/04/08/...-05015.htm
...pero me quedé pensando, ¿qué hay de quienes hacemos el amor en más de un idioma?