Lo que estás diciendo, en síntesis, es que el ciudadano de segunda (para usar las palabras de Barcia) es Barcia, y que por lo tanto Barcia, según Barcia, no tiene derecho a la libertad de expresión. Algo así, ¿no?
M.
No estoy de acuerdo. No está diciendo "debe ser", sino que describe "cómo es". Y si hay dudas con respecto a sus palabras, el resto lo desambigua. Está claro que señala el drama de quienes no pueden expresarse "bien".
No voy a entrar en el debate de qué es bien (creo que nuestro divorcio en el tema fue con aquel ejemplo mío sobre un uso "incorrecto" de una condicional) porque ya hemos gastado mucha tinta virtual
y no hemos podido ponernos de acuerdo, pero sí creo que es justo aclarar que Barcia no está diciendo lo que vos interpretás.
Au
Barcia no dice ni que debe ser ni que cómo es. Esos son agregados tuyos. Barcia dice literalmente que los que no pueden expresarse "bien" no tienen derecho a la libertad de expresión.
Bueno, generalmente los análisis de algo que dice otro se hacen con comentarios propios, ¿no?
Y Barcia sí puede expresarse bien, sin necesidad de exégetas.
Es que para mí no hace falta ningún exégeta (entiendo que para Sergio tampoco). Para mí está clarísimo lo que dijo.
Yo no interpreté absolutamente nada.
Sí. Interpretás. Toda vez que uno está analizando algo, interpreta ese algo para poder debatir. Interpretás o hacés "agregados", para usar tu mismo análisis a mis palabras.
Au
Las interpretaciones justificando el injustificable autoritarismo de los académicos como él corren por tu cuenta (o por la de Sergio).
M.
¿Los académicos? Estamos hablando sobre las palabras de Barcia. Sabés bien que considero que la Academia es por lo general españocentrista (he dado el ejemplo de la españolización de "piercing" decisión sobre la que ambos hablamos) y que creo que hay personajes nefastos (he comentado más de una vez las palabras de su vicepresi en el Congreso de la Lengua... por solo mencionar un ejemplo). Creo que es ciega cuando no incorpora a Martínez de Sousa. Creo que nos deja de lado a los traductores en sus congresos de manera incomprensible (recordarás que traté de comenzar iniciativas para solicitar nuestra incorporación en el debate sobre el español). En fin, tengo muchas críticas que hacerle a la RAE, como ya he comentado más de una vez.
Au
pd: si querés borrar alguno de tus comentarios (duplicados o interruptus), podés hacer clic sobre la cruz que aparece debajo del comentario. 
Sí. ¿Y no es académico Barcia?
Claro que sí. No estamos conversando sobre el hecho de que sea (o no) académico, pero tu afirmación abre un paraguas que no se condice con mi opinión sobre los académicos: "interpretaciones justificando el injustificable autoritarismo de los académicos como él corren por tu cuenta (o por la de Sergio). No hablamos sobre los académicos, sino sobre uno.
Sips, lo has hecho. Y es evidente que tu problema con la RAE es un problema menor, so to speak. Son diferencias de detalle con la Academia. Mi problema, en cambio, es ideológico. Una institución que dice lo que debe ser y lo que no debe ser, cómo se debe hablar y escribir y cómo no se debe hablar y escribir, aunque todo eso vaya claramente en contra de la forma de hablar y escribir de los hablantes, es una institución autoritaria por definición. Y a mí el autoritarismo no me va. Ni con uniforme militar ni con guardapolvo blanco ni con trajecito sastre.
Diferencias totalmente de fondo. We both know. 
Faaaa, lo acabo de hacer. Ahora parece que vos respondés a algo que yo no dije, pero que voy a decir.

M.
Viaje al futuro. 
Una institución que dice lo que debe ser y lo que no debe ser, cómo se debe hablar y escribir y cómo no se debe hablar y escribir, aunque todo eso vaya claramente en contra de la forma de hablar y escribir de los hablantes, es una institución autoritaria por definición. Y a mí el autoritarismo no me va. Ni con uniforme militar ni con guardapolvo blanco ni con trajecito sastre.
Miguel:
Otros dos comentarios que creo pertinentes.
No dejemos de tener en cuenta cambios que son evidentes en la RAE. Para mencionar algunos (de fondo), la posibilidad de que el nombre de la academia cambie a Academia de la Lengua Española, la posibilidad de que el DRAE pase a llamarse "DILE". Son lentos, sí, pero son obvios (al menos para mí). Conceptualmente, la incorporación de todas las demás academias para la preparación del DPD y de la próxima gramática. Todos cambios positivos. El DPD trabajó sobre un corpus de todo el mundo hispanohablante. No lo convierte en perfecto ni mucho menos, pero hay que ser justo y decir quién trabajó en él y sobre qué muestra.
Con respecto a decir cómo se debe hablar, tampoco dejemos de tener en cuenta que el DPD tiene mucho de prescriptivo, pero ha incorporado mucho de descriptivo.
Au
Au, esos son meros cambios de forma: cambiamos un nombrecito, incorporamos a los virreyes (obviamente, defensores de la Autoridad y la Verdad Suprema)... y dejamos tranquilos a los latinoamericanos.
¿Y el corpus sobre el que se trabaja no cuenta? Por lo demás, no creo que las palabras que designan ciertas cosas (para nada menores) sean tan poco importantes (o de forma) en cuanto al significado profundo.
Pero la esencia no cambia: la Academia es una institución que pretende decidir cómo deben hablar los hispanohablantes.
Bueno, sabemos que vos no estás de acuerdo con que exista... directamente. Esto lo tengo claro.
¿Y eso qué tiene que ver? No veo la relación. Las investigaciones pueden ser amplias y profundas, pero el proyecto institucional es autoritario y antilingüístico.
Tiene que ver con lo que yo mencionaba en cuanto al españocentrismo.
Sí, hay mucho descriptivo, y yo mismo lo aprovecho, pero eso no cambia nada.
M.
Para mí es un indicador interesante con respecto a esto de levantar el dedo pulgar y sanseacabó.
Au
El corpus con el que trabaja el FMI puede ser muuuuuuy amplio, y sin duda incluye Zambia, Senegal y Guinea Ecuatorial, pero no por eso el FMI trabaja para esos países.
Es que esos países están "dibujados". Sin embargo, las voces de las otras 21 academias sí se ven, en la redacción del DPD, etc. No están "dibujados". Cierto es que queda camino por andar, pero eso no anula que sí se han hecho avances.
Au, tu problema es que se trata de un autoritarismo españocéntrico, y, por lo que decís, no te molestaría si fuera un autoritarismo americanocéntrico o un autoritarismo sin centro. Mi problema es que se trata de instituciones dictatoriales, y me da igual si el que las dirige se llama Juan Carlos, Videla o Pinochet. No la voy con los autoritarismos, sean de donde fueren.
Para mí no es un problema.
Estás sacando una conclusión que pone palabras de las que no me hago eco. No avalo ninguna forma de autoritarismo, pero sí creo en la existencia de una academia. Que acepte que exista no quiere decir que acepte que exista, pero que sea autoritaria.
Por lo demás, ya he dicho varias veces que esta no es la academia que quiero.
Y fue así como, lentamente, volvimos al punto cero en el que no estamos de acuerdo. 
No, no era por autoritario, sino porque siempre hacés lo mismo, como te decía en mi mensaje: decís que ya me lo dijiste... y no das ninguna razón para la existencia de una academia. Y esta vez, otra vez.

Que vos no te acuerdes (o no quieras registrarlo) no es mi problema. ¿No te suena, por ejemplo, algo que dije sobre organización de (mejores) congresos de la lengua? ¿sobre trabajar con las instituciones en las que aprendemos la lengua? Parece que no. 
Lástima. Me vendría bien conocer razonamientos diferentes del mío para poder, quizá, cambiar de idea. El razonamiento de "Ufff, ya te lo dije miles de veces", que es el único que das siempre, no me resulta muy convincente.
No sería yo, Miguel, y lo sabés bien. Así será una traductora que ambos conocemos bien ("ahora no te puedo contestar"). Luego voy a buscar comentarios que ya hice. Siempre los mismos, los que para mí son válidos, pero que ni siquiera recordás.
A mí no me preocupa en lo más mínimo estar en desacuerdo.
A mi menos. Solo que cansa repetir una y otra vez lo mismo, en especial, si luego no lo recordás. 
La idea de que siempre hay que llegar a un consenso en todo me parece absurda.
¿Y quién dijo que siempre hay que llegar a un consenso? Vas enrollando el diálogo y quedan flotando ideas que no son las mías. Y lo sabés.