27-09-2008, 05:00 PM
Pa' los infiltráus, aclaro que los Cuentos de "Pago Chico", de Roberto J. Payró, publicados los primeros en 1909 y los segundos veinte años después, son una desopilante serigrafía de la cultura provinciana de la Argentina de entonces. Esto que sigue no es un cuento, pero merecería serlo: Se trata una joya 100% auténtica, precisamente de 1909, recogida por el comisario Plácido Rosario Donato. A ajustarse los cinturones, porque esdenocrer!
sergio
EL AMOR EN LA CAMPAÑA El día de hoy, 15 de enero de 1909, se presenta ante mí, Marcos Andrade, Comisario de Policía de Las Flores, una mujer que dijo venía a levantar una denuncia y la que, respondiendo a las preguntas que le hice contestó llamarse Angélica Solores, viuda (no sabe de quién), santiagueña de treinta y ocho años deedá, quien vive en una casa blanquiada de verde que ay al otro lado de la estación, en el camino que va pa´l matadero. Dispués deso le pasé la palabra a eya y dijo que: La 1º vez se casó con Francisco Carreño, de quien tuvo dos hijas, la Micaela y la Dolores de 18 y 15 años deedá; que eran muy felices pero un día el se fue a trabajar en la cosecha y como estuvo como cuatro años sin volver pa las casas ni dar señales de vida, eya, creyéndolo muerto se volvió a casar con el Casimiro Reyes, de quien tuvo tres hijos más. Que no sabe porque causa Reyes también la abandonó hace ya mucho tiempo y, como no está sigura si sus dos maridos son muertos o no, es que que no sabe de cual de eyos es viuda. Que hace un año se conoció con el Bonifacio Estrella, foguista de tren, quien quiso casarse denseguida con ella pero la dicente, de miedo que le pasara lo mismo que con los otros dos maridos, no le dio el sí y solo le aceptó vivir arrimada con el pero guardándole el respeto como si fuera su esposo dendeveras. Que el Estrella se portó bien al principio, era cariñoso con sus hijas y corría con los gastos de la casa. Pero muy pronto la dicente se dio cuenta que entre él y la Micaela haiba algo y no está desacertada porque cuando aclaró las cosas resultó que su hija ya estaba gruesa y que el seductor era su propio marido. Que por supuesto hubo un gran barullo entre ellos pero como se habían acostumbrado a vivir todos juntos arreglaron las cosas, pero eso sí: como marido de la Micaela, pero "con eya nihablarse". Claro que eya sentía perderse una marido joben y con empleo como Estrella pero dispuso que "qué iba aser". Que la dicente le entregó a la pareja su cama matrimonial y eya se fue a dormir en el patio que antes usaba la Micaela. Que las cosas siguieron bien un tiempo nomás porque el cartero Antonio Gómez al verla libre a la dicente empesó a cortejarla y al enterarse Estrella de estos amores le proibió a Gómez que se llegara por las casas, alegando que: mientras él sostuviera la familia, él mandaba. Que la dicente reconoce que Estrella tiene razón en parte pero que eya también la tiene porque ya que él la dejó por su hija no puede proibirle a que eya busque la felicidad al lao de otro hombre. Que, a pesar de sus protestas, Estrella se impuso y la dicente le izo caso porque comprendía que a pesar de sus caprichos el hombre no es malo del todo y le decía que "por ay le hacía una caída en la pieza del fondo" pero que la dicente no aflojó. Que cuando después de tantas desilusiones ella pensaba en renunciar a los hombres, buscando la felicidad en el nieto que la Micaela estaba por darle, resulta que Estrella se le manda a mudar de las casas llevándose a la otra hija, la Dolores, de quince años deedá y, de yapa, medio sonsa porque sino no se explica como pudo haberse ido con un hombre así. Que si la dicente estuviera en otras condiciones no pediría nada pero que se ve obligada a dar este paso teniendo en cuenta, que después de lo ocurrido, es muy difícil encontrar otro hombre que se quiera hacer cargo de la familia. Que por eso presenta esta denuncia pidiendo a la autoridad que le hagan justicia obligando a Estrella a volver a la casa y que se case con cualquiera de sus hijas y así se sienta más obligado a cumplir sus compromisos; y que, si el no quiere casarse con las muchachas, la dicente, a pesar del sentimiento que le guarda, todavía está dispuesta a sacrificarse casándose con él nada más que para salvar el honor de la familia. Oído todo lo que ha dicho dí por terminada la denuncia firmando la dicente conmigo y los testigos don Froilán Sombra, más conocido por el Rengo Sombra y el peluquero Vitorio Avalos, ambos vecinos de esta comisaría y hombres de toda mi confianza. Nómbrese al Sargento Feliciano Troncoso para que pida prestados dos caballos y en cuanto pueda salga atrás de la pareja y la agarre ande aya.
*** Las Flores, 20 de enero de 1909. Abiendo vuelto el Sargento Troncoso trayendo a la pareja que se disparó resuelvo que se presenten ante mi presencia para tomarles declaración. Un rato más tarde la ago trair a mi escritorio a la menor Dolores Carreño, que está detenida por averse mandado a mudar con el marido de la hermana, y, habiendo prometido contar todo lo que ha sucedido, empesé por preguntarle por cuantos años tenía y las demás cosas que se preguntan a las personas que cain presos, contestando yamarse como ya lo dijo al principiar, hija de su madre Angelica Solores, santiagueña también como toda la familia, tiene no más de 15 años y no sabe leer cartas ni escribirlas y sí firmar. El suscrito tiene obligación de dejar constancia que la muchacha está bien desarroyada y que, a pesar de la edá que confiesa, ya es mujercita y buena, además. Preguntada sobre si sabe por qué ha caido presa contesta: Que sabe que la han tomao por aberse fugado con el Bonifacio Estrella. Preguntada para que cuente todo lo que haya casado contesta: Que eya lo quiso a Estrella desde que lo conoció y que el le correspondió denseguida pero que como eya era algo chica todavía y el tenía compromisos con su madre y su hermana Micaela resolvieron esperar; que hace una semana Estrella la a probao como mujer y está muy conforme con eya y que si no la quieren creer que le pregunten a Estrella. Preguntada para que diga si está o no arrepentida del paso que ha dao contesta: Que no se arrepiente de nada, que Estrella ya ha cumplido con su madre y su hermana y bastante que a debido esperar mientras el las atendía a eyas antes que a la dicente y lo justo es que aura se lo dejen a ella, siquiera por un tiempo, para que el pueda conocerla mejor y dispués elija con quien quiere quedarse. Que su madre ha hecho esta denuncia por despecho y que no quiere decir otras cosas piores para que la gente no hable. Ante la repentina salida de la muchacha termino con eya firmando los dos con los mismos testigos que usé la 1º vez. Firmado: Marcos Andrade, Dolores Carreño, Vitorio Avalos y Froilán Sombra. Después lo ago pasar al acusado que fue tomado prisionero junto con la mujer que se disparó con el y como el hombre me prometiera decir la verdá de todo en principié por preguntarle quién era contestándome, en presencia mía y del Sargento Troncoso que no me deja mentir, yamarse Bonifacio Estrella, santafesino, como de 25 años, casado, bien parecido y buen empleado del Ferrocarril del Sur. A preguntas de si ha estao preso y tiene antecedentes contesta: Nunca Preguntado si sabe por que ha caido preso contesta: Que sabe que lo hemos agarrado por lo que ha hecho y se pone a disposición de la autoridad. Preguntado para que cuente cómo han pasao las cosas, dice: Que lo único que ha hecho es fugarse con la Dolores porque la quiere y eya le corresponde. Preguntado sobre si antes vivía con la Micaela Carreño, contestó: Que es verdá, que eya está por tener un hijo del dicente y que la quiere mucho porque la muchacha es buena y no se habría animado a meterlo en este enriedo sino que la madre es la que hecho todo este baruyo enojada porque porque al principio vivía con eya y después la dejó. Preguntado sobre si le ha dado palabra de casamiento a alguna deyas, respondió: Que no porque el ya es casado con la Raimunda Bustos, pero que si la mujer se muere pronto, como tiene esperanzas porque eya hace mucho que está enferma, entonces talves pueda cumplir con la Dolores aunque sea, pero con la vieja nunca. Preguntado sobre si su esposa sabía de sus relaciones con las Carreño, contestó: Que sabía todo pero que el dicente cumple con sus obligaciones y no tiene ningún vicio y entonces, para que no ande chupando y jugando por los boliches, la mujer le permite que tenga esas distrasiones fuera de la casa, pues como su mujer comprende que estando ya enferma y siendo el dicente un hombre sano y joven tiene que tener sus tentaciones. Preguntado sobre si no se le ha olvidado decir alguna cosa, responde: Quiere decir ante la autoridá que no se siente culpable de nada ya que si bien reconoce que ha hecho vida marital con la Angélica Solores y sus dos hijas también es cierto que él sostenía a toda la familia con su trabajo y entonces es justo que eyas le pagaran de alguna forma el servicio que les hacía. Como ya se ha hecho tarde y no tenemos velas en la comisaría terminamos con esta declaración firmando los tres con el Sargento Troncoso porque los testigos que usamos siempre nos pidieron que los dejemos descansar por esta vuelta y les hemos dao con el gusto.
*** Las Flores, 25 de enero de 1909. Pareciendo al suscrito: que la mujer Dolores Carreño se ha disparado por su gusto con su seductor, Bonifacio Estrella, y que entre ellos se quieren; resuelvo largarlos a los dos ya que, viviendo juntos no han hecho ningun mal a naides , pues ay que tener en cuenta que aunque sea casado su mujer es enferma y no le sirve para nada. Pero, para que mi concencia quede tranquila, voy a mandar el sumario al mismo Jefe de Policía del Departamento para que lo rebise y diga si está bien o no lo hecho por mí. Sr. Jefe de Policía: Don Liberato Monge Querido Compadre: Con el cartero Gómez, que va a Mercedes a comprar ropa y hacerse retratar para antes de casarse, te mando la denuncia que ha levantao en esta comisaría Angélica Solores, viuda, (no sabe de quien), contra Bonifacio Estrella, un buen muchacho que ha sido marido de la denunciante y de sus dos hijas, para que rebises el sumario y me digas si está bien o no lo que el suscrito ha resolvido por su cuenta. Como me parece que al tal Estrella le gusta la Dolores, que es la mejor de las tres, yo los he dejao en libertá a los dos porque me parece que nosotros, que alguna vez fuimos tambien potros, no tenemos derecho de estropiarle la felicidá a naides. Vos harás lo que te parece, porque para eso sos el jefe, pero mirá: para mí que la vieja ha hecho la denuncia por despecho nomás dispués que el mozo la cambió por sus hijas y por eso me parece que si los dejamos en libertá se han de volver a arreglar entre eyos otra vez. Es cierto que el ha sido marido de todas pero pensá tambien que si el hombre les daba de comer no es justo que las tres comieran de sus costiyas y de arriba nomás. Total: que si lo metemos preso a él, eyas se van a arreglar con el primer prójimo que se anime a pararles la olla y entonces, antes de que anden cambiando de monta, me parese lo mejor dejar las cosas como están y así eyas siguen viviendo con Estrella nomás y cuidando la decencia de las casas. ¿Qué decís vos? Escribime. Firmado: Tu compadre, Marcos Andrade, Comisario.
*** Jefatura de Policía – Departamento de Mercedes – 26 de enero de 1909 Y visto: el sumario instruido por denuncia de Angélica Solores acusando a Bonifacio Estrella de abusar de eya y de sus hijas. Y considerando: que tanto la denunciante como sus dos hijas son tres mujeres en estado de merecer, las que deben ya saber lo que les combiene; y puesto que han vivido muy a gusto con el acusado mientras él les daba de comer y sólo se quejan cuando él, cansado de sostener la familia, las abandona para quedarse con una sola, que me parece muy bien hecho, puesto que según se mire el abuso es más de eyas que de él. Resuelvo: Aprobar el procedimiento del Comisario de Las Flores, Don Marcos Andrade y disponer archivo de estas atracciones. A ruego del Sr. Jefe de Policía, Don Liberato Monge, por no saber firmar, firma la presente Emilio Danillo, Secretario y Comisario de Órdenes.
sergio
EL AMOR EN LA CAMPAÑA El día de hoy, 15 de enero de 1909, se presenta ante mí, Marcos Andrade, Comisario de Policía de Las Flores, una mujer que dijo venía a levantar una denuncia y la que, respondiendo a las preguntas que le hice contestó llamarse Angélica Solores, viuda (no sabe de quién), santiagueña de treinta y ocho años deedá, quien vive en una casa blanquiada de verde que ay al otro lado de la estación, en el camino que va pa´l matadero. Dispués deso le pasé la palabra a eya y dijo que: La 1º vez se casó con Francisco Carreño, de quien tuvo dos hijas, la Micaela y la Dolores de 18 y 15 años deedá; que eran muy felices pero un día el se fue a trabajar en la cosecha y como estuvo como cuatro años sin volver pa las casas ni dar señales de vida, eya, creyéndolo muerto se volvió a casar con el Casimiro Reyes, de quien tuvo tres hijos más. Que no sabe porque causa Reyes también la abandonó hace ya mucho tiempo y, como no está sigura si sus dos maridos son muertos o no, es que que no sabe de cual de eyos es viuda. Que hace un año se conoció con el Bonifacio Estrella, foguista de tren, quien quiso casarse denseguida con ella pero la dicente, de miedo que le pasara lo mismo que con los otros dos maridos, no le dio el sí y solo le aceptó vivir arrimada con el pero guardándole el respeto como si fuera su esposo dendeveras. Que el Estrella se portó bien al principio, era cariñoso con sus hijas y corría con los gastos de la casa. Pero muy pronto la dicente se dio cuenta que entre él y la Micaela haiba algo y no está desacertada porque cuando aclaró las cosas resultó que su hija ya estaba gruesa y que el seductor era su propio marido. Que por supuesto hubo un gran barullo entre ellos pero como se habían acostumbrado a vivir todos juntos arreglaron las cosas, pero eso sí: como marido de la Micaela, pero "con eya nihablarse". Claro que eya sentía perderse una marido joben y con empleo como Estrella pero dispuso que "qué iba aser". Que la dicente le entregó a la pareja su cama matrimonial y eya se fue a dormir en el patio que antes usaba la Micaela. Que las cosas siguieron bien un tiempo nomás porque el cartero Antonio Gómez al verla libre a la dicente empesó a cortejarla y al enterarse Estrella de estos amores le proibió a Gómez que se llegara por las casas, alegando que: mientras él sostuviera la familia, él mandaba. Que la dicente reconoce que Estrella tiene razón en parte pero que eya también la tiene porque ya que él la dejó por su hija no puede proibirle a que eya busque la felicidad al lao de otro hombre. Que, a pesar de sus protestas, Estrella se impuso y la dicente le izo caso porque comprendía que a pesar de sus caprichos el hombre no es malo del todo y le decía que "por ay le hacía una caída en la pieza del fondo" pero que la dicente no aflojó. Que cuando después de tantas desilusiones ella pensaba en renunciar a los hombres, buscando la felicidad en el nieto que la Micaela estaba por darle, resulta que Estrella se le manda a mudar de las casas llevándose a la otra hija, la Dolores, de quince años deedá y, de yapa, medio sonsa porque sino no se explica como pudo haberse ido con un hombre así. Que si la dicente estuviera en otras condiciones no pediría nada pero que se ve obligada a dar este paso teniendo en cuenta, que después de lo ocurrido, es muy difícil encontrar otro hombre que se quiera hacer cargo de la familia. Que por eso presenta esta denuncia pidiendo a la autoridad que le hagan justicia obligando a Estrella a volver a la casa y que se case con cualquiera de sus hijas y así se sienta más obligado a cumplir sus compromisos; y que, si el no quiere casarse con las muchachas, la dicente, a pesar del sentimiento que le guarda, todavía está dispuesta a sacrificarse casándose con él nada más que para salvar el honor de la familia. Oído todo lo que ha dicho dí por terminada la denuncia firmando la dicente conmigo y los testigos don Froilán Sombra, más conocido por el Rengo Sombra y el peluquero Vitorio Avalos, ambos vecinos de esta comisaría y hombres de toda mi confianza. Nómbrese al Sargento Feliciano Troncoso para que pida prestados dos caballos y en cuanto pueda salga atrás de la pareja y la agarre ande aya.
*** Las Flores, 20 de enero de 1909. Abiendo vuelto el Sargento Troncoso trayendo a la pareja que se disparó resuelvo que se presenten ante mi presencia para tomarles declaración. Un rato más tarde la ago trair a mi escritorio a la menor Dolores Carreño, que está detenida por averse mandado a mudar con el marido de la hermana, y, habiendo prometido contar todo lo que ha sucedido, empesé por preguntarle por cuantos años tenía y las demás cosas que se preguntan a las personas que cain presos, contestando yamarse como ya lo dijo al principiar, hija de su madre Angelica Solores, santiagueña también como toda la familia, tiene no más de 15 años y no sabe leer cartas ni escribirlas y sí firmar. El suscrito tiene obligación de dejar constancia que la muchacha está bien desarroyada y que, a pesar de la edá que confiesa, ya es mujercita y buena, además. Preguntada sobre si sabe por qué ha caido presa contesta: Que sabe que la han tomao por aberse fugado con el Bonifacio Estrella. Preguntada para que cuente todo lo que haya casado contesta: Que eya lo quiso a Estrella desde que lo conoció y que el le correspondió denseguida pero que como eya era algo chica todavía y el tenía compromisos con su madre y su hermana Micaela resolvieron esperar; que hace una semana Estrella la a probao como mujer y está muy conforme con eya y que si no la quieren creer que le pregunten a Estrella. Preguntada para que diga si está o no arrepentida del paso que ha dao contesta: Que no se arrepiente de nada, que Estrella ya ha cumplido con su madre y su hermana y bastante que a debido esperar mientras el las atendía a eyas antes que a la dicente y lo justo es que aura se lo dejen a ella, siquiera por un tiempo, para que el pueda conocerla mejor y dispués elija con quien quiere quedarse. Que su madre ha hecho esta denuncia por despecho y que no quiere decir otras cosas piores para que la gente no hable. Ante la repentina salida de la muchacha termino con eya firmando los dos con los mismos testigos que usé la 1º vez. Firmado: Marcos Andrade, Dolores Carreño, Vitorio Avalos y Froilán Sombra. Después lo ago pasar al acusado que fue tomado prisionero junto con la mujer que se disparó con el y como el hombre me prometiera decir la verdá de todo en principié por preguntarle quién era contestándome, en presencia mía y del Sargento Troncoso que no me deja mentir, yamarse Bonifacio Estrella, santafesino, como de 25 años, casado, bien parecido y buen empleado del Ferrocarril del Sur. A preguntas de si ha estao preso y tiene antecedentes contesta: Nunca Preguntado si sabe por que ha caido preso contesta: Que sabe que lo hemos agarrado por lo que ha hecho y se pone a disposición de la autoridad. Preguntado para que cuente cómo han pasao las cosas, dice: Que lo único que ha hecho es fugarse con la Dolores porque la quiere y eya le corresponde. Preguntado sobre si antes vivía con la Micaela Carreño, contestó: Que es verdá, que eya está por tener un hijo del dicente y que la quiere mucho porque la muchacha es buena y no se habría animado a meterlo en este enriedo sino que la madre es la que hecho todo este baruyo enojada porque porque al principio vivía con eya y después la dejó. Preguntado sobre si le ha dado palabra de casamiento a alguna deyas, respondió: Que no porque el ya es casado con la Raimunda Bustos, pero que si la mujer se muere pronto, como tiene esperanzas porque eya hace mucho que está enferma, entonces talves pueda cumplir con la Dolores aunque sea, pero con la vieja nunca. Preguntado sobre si su esposa sabía de sus relaciones con las Carreño, contestó: Que sabía todo pero que el dicente cumple con sus obligaciones y no tiene ningún vicio y entonces, para que no ande chupando y jugando por los boliches, la mujer le permite que tenga esas distrasiones fuera de la casa, pues como su mujer comprende que estando ya enferma y siendo el dicente un hombre sano y joven tiene que tener sus tentaciones. Preguntado sobre si no se le ha olvidado decir alguna cosa, responde: Quiere decir ante la autoridá que no se siente culpable de nada ya que si bien reconoce que ha hecho vida marital con la Angélica Solores y sus dos hijas también es cierto que él sostenía a toda la familia con su trabajo y entonces es justo que eyas le pagaran de alguna forma el servicio que les hacía. Como ya se ha hecho tarde y no tenemos velas en la comisaría terminamos con esta declaración firmando los tres con el Sargento Troncoso porque los testigos que usamos siempre nos pidieron que los dejemos descansar por esta vuelta y les hemos dao con el gusto.
*** Las Flores, 25 de enero de 1909. Pareciendo al suscrito: que la mujer Dolores Carreño se ha disparado por su gusto con su seductor, Bonifacio Estrella, y que entre ellos se quieren; resuelvo largarlos a los dos ya que, viviendo juntos no han hecho ningun mal a naides , pues ay que tener en cuenta que aunque sea casado su mujer es enferma y no le sirve para nada. Pero, para que mi concencia quede tranquila, voy a mandar el sumario al mismo Jefe de Policía del Departamento para que lo rebise y diga si está bien o no lo hecho por mí. Sr. Jefe de Policía: Don Liberato Monge Querido Compadre: Con el cartero Gómez, que va a Mercedes a comprar ropa y hacerse retratar para antes de casarse, te mando la denuncia que ha levantao en esta comisaría Angélica Solores, viuda, (no sabe de quien), contra Bonifacio Estrella, un buen muchacho que ha sido marido de la denunciante y de sus dos hijas, para que rebises el sumario y me digas si está bien o no lo que el suscrito ha resolvido por su cuenta. Como me parece que al tal Estrella le gusta la Dolores, que es la mejor de las tres, yo los he dejao en libertá a los dos porque me parece que nosotros, que alguna vez fuimos tambien potros, no tenemos derecho de estropiarle la felicidá a naides. Vos harás lo que te parece, porque para eso sos el jefe, pero mirá: para mí que la vieja ha hecho la denuncia por despecho nomás dispués que el mozo la cambió por sus hijas y por eso me parece que si los dejamos en libertá se han de volver a arreglar entre eyos otra vez. Es cierto que el ha sido marido de todas pero pensá tambien que si el hombre les daba de comer no es justo que las tres comieran de sus costiyas y de arriba nomás. Total: que si lo metemos preso a él, eyas se van a arreglar con el primer prójimo que se anime a pararles la olla y entonces, antes de que anden cambiando de monta, me parese lo mejor dejar las cosas como están y así eyas siguen viviendo con Estrella nomás y cuidando la decencia de las casas. ¿Qué decís vos? Escribime. Firmado: Tu compadre, Marcos Andrade, Comisario.
*** Jefatura de Policía – Departamento de Mercedes – 26 de enero de 1909 Y visto: el sumario instruido por denuncia de Angélica Solores acusando a Bonifacio Estrella de abusar de eya y de sus hijas. Y considerando: que tanto la denunciante como sus dos hijas son tres mujeres en estado de merecer, las que deben ya saber lo que les combiene; y puesto que han vivido muy a gusto con el acusado mientras él les daba de comer y sólo se quejan cuando él, cansado de sostener la familia, las abandona para quedarse con una sola, que me parece muy bien hecho, puesto que según se mire el abuso es más de eyas que de él. Resuelvo: Aprobar el procedimiento del Comisario de Las Flores, Don Marcos Andrade y disponer archivo de estas atracciones. A ruego del Sr. Jefe de Policía, Don Liberato Monge, por no saber firmar, firma la presente Emilio Danillo, Secretario y Comisario de Órdenes.