Fernando S.C.
infundir miedo, no permitir que la crítica de lo establecido se difunda, reprimir el pensamiento contrario, en fin, se trata de validar algo que además está en crisis: el pensamiento único. Hay una sola forma de ser correcto políticamente, moralmente, éticamente, ideológicamente, lo que escapa de esa forma es, ya no digamos subversivo, es simple y llanamente peligroso.
Más claro, el agua.
¿Por qué será que no me sorprende? Desde que tengo uso de razón, las cosas siempre han sido así. Ya es que aburre.
Pero en fin, como repetía siempre el generalísimo Franco, que, supongo, tampoco era fascista, «no hay mal que por bien no venga»; así que hoy me acostaré sabiendo algo nuevo: que pertenezco a un
grupo concreto de pensamiento político radical
de profesionales de un determinado grupo político
que se dedica a la
propaganda comunista de profesionales
todo ello equiparable en peligrosidad a
pedófilos, ultraderechistas, terroristas de izquierda/religiosos/derecha, racistas, sectas de todo color y religión
además de
Troskistas, testigos de Jehova, Iglesia de Maradona, proetarras
como se ha dicho en otro lado.
La verdad, no sé si podré dormir con tanta emoción.