Miguel:
A ver. Si bien fuiste el último en invocar ese respeto, no fuiste el único. Creo que todos (o casi todos) transgredimos, de una u otra forma, el respeto que bregamos tener por la dueña de casa. Con solo postear acá con ironía y así alimentar el fuego, ya lo estamos transgrediendo, creo yo.
Ueno, esto sí se refiere a mí. Yo escribo con ironía. A veces solo juguetona, a veces con cierta mordacidad. Pero no comparto tu opinión: no creo que eso sea faltarle el respeto a la dueña de casa, a menos que ella me diga (o nos diga) expresamente que no quiere eso en su casa. Si lo hace, respetaré totalmente su decisión, y, si no puedo escribir de otra forma (y temo que no puedo), simplemente tendré que dejar de escribir en el foro. Pero te aseguro que no intentaré escribir con ironía si me pide que deje de hacerlo en su foro. Eso sí sería faltarle el respeto.
Algunos más (con agresiones, con palabrotas, con citas que, a mi criterio, no vienen al caso -y acá sí hago alusión a tu comentario sobre Luis, que Virginia se encargó de señalártelo-) y otros menos.
Bueno, lo de las palabrotas y las agresiones no tiene que ver conmigo (salvo en un caso, y ya he hablado de él). En cuanto a mi "comentario sobre Luis", yo sí creo que venía al caso, y expliqué por qué. Y tampoco creo que eso sea faltarle el respeto a la dueña de casa.
Gracias por aclararme los puntos concretos en los que pensás que le falté el respeto a la propietaria de la mansión. No comparto. No siento estar en falta. Pero gracias por decírmelo. 
Por esta razón es que mi mensaje es impersonal. Creo que, en mayor o menor medida, nos atañe a todos.
Yo pienso diferente. Para mí los mensajes impersonales crean un manto generalizado de incomodidad, de "sospecha", y no todos son siempre responsables de todo, o no en la misma medida. Por eso me parece mejor, siempre, hablar con nombre y apellido. Con una sola cara. 
Que se sienta aludido quien considere que así lo hizo. Y quien no, pues que colabore para que este conflicto llegue a su fin.
Este conflicto, este en particular, no tendría que haber empezado nunca. No olvidemos por qué empezó. No hay que olvidar. Nunca. Ni olvido ni perdón; verdad y justicia. O, pa terminar bíblicamente: Justicia, justicia, justicia perseguirás.
Y me voy a caminar un rato por Baires (con el Beto en el mp4), que la tarde está preciosa y en un rato* empieza el partido.
M.
* Sí, sí, "en un rato", aunque los propietarios del idioma digan que eso está mal. 