Es decir, si el padre o la madre golpea a los hijos, hay que aguantarse; si los golpea mucho, hay que aguantarse mucho; si los golpea demasiado, hay que aguantarse demasiado; si los mata... es algo noble y digno ejemplo a seguir.
Ver al divorcio en términos de blanco y negro es peligrosísimo. Tan malos son los matrimonios tipo Las Vegas, los hijos descuidados y las separaciones por razones triviales, como los matrimonios que se sostienen a la fuerza con posibles consecuencias para el bienestar psicológico para toda la familia, inclusive con resultados mortales.
"La interminable biografía sobre familias desunidas pone de manifiesto que los hijos presentan, en mayor o menor grado y en todos los países, unas secuelas uniformes: se perciben como extraños ante sus propios progenitores, son personalidades inacabadas, con sed de seguridad y hambre de cariño...
Aquí un hijo de padres separados que no es drogadicto.
Tener padre y madre es una situación tradicional, pero no es el modelo invariable y único para todas las personas. Como maestro, percibo que los alumnos con mejor educación son los que tienen a un adulto que muestra interés y cariño por ellos; pero ese adulto puede ser el padre, la madre, un abuelo, un tío, un hermano, etc. También noto que puede haber alumnos problemáticos educados en un hogar "unido", un hogar con padre y madre en apariencia pero no de hechos.
Para mí es un hecho que el divorcio es traumático para los hijos y deja secuelas (las estadísticas de Estados Unidos y países con altos índices de divorcio son una prueba... parcial), pero ni todos los hijos de divorciados son problemáticos ni todos los hijos de matrimonios "tradicionales"* son ciudadanos ejemplares.
* Tradicionales en el sentido que nos han imbuído. En las clases de sociología de la Universidad analizamos la gran diversidad de modelos de familia existentes en todo el mundo: matriarcados, patriarcados, familias padre-madre-hijo, otras donde se considera pariente hasta al tío del primo de la sobrina; sin olvidar otras donde un amigo se vuelve parte de la familia mediante una ceremonia. Todas y cada una de ellas tienen resultados positivos y negativos, pero la constante para mantener una sociedad sana no es el triángulo padre-madre-hijo, sino el interés y participación de los adultos en la educación de los hijos.
O como dijo John Lennon: "All you need is love".