01-09-2008, 05:45 PM
Hola. 
Ayer viví una experiencia hermosísima. No solo por el disfrute de la parte artística, sino por esto que ahora les cuento.
Fui a ver "Drácula (el musical)" (Cibrián - Mahler) interpretado en lengua de señas argentina (así dice el programa). Además, estaba subtitulado (¿sobretitulado, Wald?... [las palabras estaban arriba]) para público sordo e hipoacúsico. Sabrán los que vieron el musical Drácula que es súper emocionante. Mi hija lo había visto hace un tiempo con Cecilia Milone en el papel de Mina. Volvió fascinada. Bueno... imagínense el mismo fondo musical + lenguaje de señas. Lo más parecido que yo había visto es algo que está en Temazos: la interpretación de Patricia Sosa de una de sus canciones en lenguaje de señas. ¡Este fue un musical completo! ¡Alucinante!
Mientras miraba y escuchaba a Drácula, comprendí que el actor estaba hablando en dos idiomas a la vez: su boca seguía a la perfección la letra de todos los temas, mientras que sus brazos no paraban de moverse. ¡Y eso que la traducción no iba palabra por palabra!... Me di cuenta porque empecé a decodificar ciertas palabras, y luego me lo confirmó una persona de la organización. Me quedaron muchas de ganas de saber más, pero ya pronto tendremos una invitada para conversar sobre el mundo del lenguaje de señas. Podré/podremos aprender con ella.
En fin... El primer pensamiento (y más que lógico) es el de valorar lo que se tiene. ¿Cómo no hacerlo? ¿Qué ser humano no se pone a pensar en esos momentos en cómo será "no poder escuchar la vida"? Luego pensás en que es genial que un grupo de personas haya decidido hacer una obra para el disfrute de quienes no la hubieran podido sin esta versión.
Lamentablemente, fueron solo 3 funciones en total porque Cibrián solo cedió derechos para tres días.
El programa dice así: [...] por primera vez en Sudamérica se pone en escena una comedia musical actuada por Intérpretes de Lengua de Señas Argentina. [...] Los protagonistas no son actores, sino docentes e intérpretes oficiales de lengua de señas.
La estética, el vestuario, la música, el teatro... fueron magníficos.
En muchos momentos, se me cayeron lágrimas de emoción. En especial, en las escenas de Lucy (poderosísimas): me llegó más el lenguaje de sus brazos que las palabras del canto. Creo que yo también entendía esas señas...
La dirección estuvo a cargo de Analía Cardoso. La coordinación estuvo en manos de Cristina y Silvia Mollo, y de Mónica Panccio. El progama cuenta que la traducción del libreto a lengua de señas estuvo a cargo de Marcela Yoly y Marcela Albor.
Los trajes, parte del decorado... fueron préstamos del Teatro Colón y del Teatro San Martín. Todo lo que se recaudó en los tres días fue para la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos.
El Teatro del Globo se puso de pie para festejar la vida. Por suerte, yo estuve ahí.
Au
Gaby: muchas gracias por la invitación.

Ayer viví una experiencia hermosísima. No solo por el disfrute de la parte artística, sino por esto que ahora les cuento.
Fui a ver "Drácula (el musical)" (Cibrián - Mahler) interpretado en lengua de señas argentina (así dice el programa). Además, estaba subtitulado (¿sobretitulado, Wald?... [las palabras estaban arriba]) para público sordo e hipoacúsico. Sabrán los que vieron el musical Drácula que es súper emocionante. Mi hija lo había visto hace un tiempo con Cecilia Milone en el papel de Mina. Volvió fascinada. Bueno... imagínense el mismo fondo musical + lenguaje de señas. Lo más parecido que yo había visto es algo que está en Temazos: la interpretación de Patricia Sosa de una de sus canciones en lenguaje de señas. ¡Este fue un musical completo! ¡Alucinante!
Mientras miraba y escuchaba a Drácula, comprendí que el actor estaba hablando en dos idiomas a la vez: su boca seguía a la perfección la letra de todos los temas, mientras que sus brazos no paraban de moverse. ¡Y eso que la traducción no iba palabra por palabra!... Me di cuenta porque empecé a decodificar ciertas palabras, y luego me lo confirmó una persona de la organización. Me quedaron muchas de ganas de saber más, pero ya pronto tendremos una invitada para conversar sobre el mundo del lenguaje de señas. Podré/podremos aprender con ella.

En fin... El primer pensamiento (y más que lógico) es el de valorar lo que se tiene. ¿Cómo no hacerlo? ¿Qué ser humano no se pone a pensar en esos momentos en cómo será "no poder escuchar la vida"? Luego pensás en que es genial que un grupo de personas haya decidido hacer una obra para el disfrute de quienes no la hubieran podido sin esta versión.
Lamentablemente, fueron solo 3 funciones en total porque Cibrián solo cedió derechos para tres días.
El programa dice así: [...] por primera vez en Sudamérica se pone en escena una comedia musical actuada por Intérpretes de Lengua de Señas Argentina. [...] Los protagonistas no son actores, sino docentes e intérpretes oficiales de lengua de señas.
La estética, el vestuario, la música, el teatro... fueron magníficos.
En muchos momentos, se me cayeron lágrimas de emoción. En especial, en las escenas de Lucy (poderosísimas): me llegó más el lenguaje de sus brazos que las palabras del canto. Creo que yo también entendía esas señas...
La dirección estuvo a cargo de Analía Cardoso. La coordinación estuvo en manos de Cristina y Silvia Mollo, y de Mónica Panccio. El progama cuenta que la traducción del libreto a lengua de señas estuvo a cargo de Marcela Yoly y Marcela Albor.
Los trajes, parte del decorado... fueron préstamos del Teatro Colón y del Teatro San Martín. Todo lo que se recaudó en los tres días fue para la Mutualidad Argentina de Hipoacúsicos.El Teatro del Globo se puso de pie para festejar la vida. Por suerte, yo estuve ahí.
Au
Gaby: muchas gracias por la invitación.
