Eva, ¿cómo es la situación de las mujeres en el ámbito de la música? Desde afuera parecería haber discriminaciones obvias (¿cuántas directoras de orquesta habrá alrededor del mundo?), pero me gustaría tu opinión desde las entrañas del bicho.
Gracias,
Atenea
Uy, ahí hay muchas cosas interesantes que comentar. Comienzo por el tema de las directoras de orquesta porque lo has sacado tú antes. En el libro The Cambridge companion to conducting, editado por José Bowen y que intenta dar una visión de conjunto de la profesión de director de orquesta/coro, hay un capítulo sobre mujeres directoras y, más o menos, lo que viene a decir es que los gestos, actitudes y políticas que en un hombre se interpretan como motivo de admiración y cualidades necesarias para ser un buen director (la verdad es que ser director es un poco como ser general de un ejército, no hay forma de dirigir democráticamente), en una mujer se interpreta como ser mandona e histérica. Y, remitiéndome a una experiencia personal muy básica, casi lo puedo corroborar. Situación: pueblo pequeño (el mío) con coro dirigido por una mujer y banda dirigida por un hombre. Ambas formaciones amateurs, ambos directores profesionales de la música con un alto nivel educativo y una personalidad, digamos, bastante "fuerte", incluso tendente al divismo en ocasiones. De ella se dice que es demasiado emocional, que se pone a regañar por nada, y de él, que es toda una personalidad, que sabe tener a raya a sus músicos, aunque para ello tenga que regañar. Como digo, una experiencia casi anecdótica pero que me parece que muchas personas que han participado en un conjunto musical alguna vez (sea como aficionados o profesionales) podrán reconocer como propia con un poco de autorreflexión.
A nivel general, sí que me parece que es más fácil para una mujer abrirse camino como directora de coro que como directora de orquesta. Supongo que el motivo es simplemente que el canto suele ser percibido como una actividad más femenina; que, históricamente, dirigir un coro siempre ha parecido más fácil que dirigir a una orquesta; que los coros tienden a ser amateurs mientras que las orquestas tienden a la profesionalización. Pero no es así en todas partes: hace poco, una compañera de estudios que es directora de coro y de orquesta me contaba que en el Reino Unido (ella es estadounidense) le está resultando dificilísimo dirigir coros, porque aquí la tradición coral está muy ligada a la Iglesia Anglicana y la omnipresente figura del director-organista (casi siempre hombre, conozco a muy pocas mujeres organistas).
En cuanto a la música orquestal, no conozco estadísticas pero me parece que cada vez hay más mujeres en los atriles... eso sí, en algunos, porque es muy difícil encontrarse en una orquesta con una tubista... casi tanto como lo es encontrarse con un arpista (la relación instrumentos musicales-género da para muuuuuuucho). Por amigos y conocidos sé que la vida del instrumentista orquestal es dura (horarios asociales, viajes, falta de estabilidad laboral) y me imagino que casi imposible para las mujeres con hijos que quieran/tengan que ocuparse de ellos.
En la composición me parece que las cosas también van pintando mejor para las mujeres; cuando he ido a conciertos de jóvenes valores (digo por debajo de los 30-35 años), en el programa casi estaba igualada la proporción de hombres y la de mujeres. Luego, la verdad es que no sé si ellas tienen una dificultad añadida a la hora de estrenar sus obras, publicarlas, etc., porque me parece que la dificultad existe para todos, como en tantos otros campos creativos.
Por último, un interesante libro que leí hace poco: Music, Gender, Education, de Lucy Green (estoy comprobando que hay una vista parcial del mismo en Google Books; está editado en castellano como Música, género y educación). Tras una primera parte en la que hace consideraciones históricas generales, en la segunda analiza el estado de la educación musical a nivel escolar en el Reino Unido pasándolo por el tamiz del género. Por ejemplo, estudia (a partir de encuestas que ha hecho) la "peer-pressure" que lleva a varones y mujeres a decidirse por instrumentos diferentes, o por ninguno en absoluto; también analiza cómo los profesores de música (en su mayoría... mujeres) evalúan las habilidades creativas de sus alumnos y alumnas (en el Reino Unido la educación musical a nivel de secundaria es muy completa e incluye también aprender los fundamentos de la composición musical). Curiosamente, según Green, los profesores perciben a las chicas (que suelen sacar mejores notas en música) como más respetuosas de las reglas teóricas (me refiero a armonía, contrapunto... todo eso) pero menos creativas, mientras que a los chicos los suelen ver más como pequeños genios con escaso respeto por las normas pero más creatividad. De hecho, comenta incluso que, si un chico saca malas notas en composición por no seguir las reglas que se le han marcado, la tendencia es a justificarlo en plan "pobre, es que tiene mucho talento, es normal que no consiga adaptarse a las normas, etc.", mientras que si es una chica, paradójicamente, se considera que es poco talentosa como para asimilar las normas y cumplirlas.
No sé si me he enrollado demasiado; cualquier aspecto que quieras ampliar, me lo dices y lo hago encantada.
Saludos,
Eva