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Full Version: De males que se curan sin los médicos...
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La misteriosa historia del mal de ojo de Alex.

Esta no la había contado.

Un día cualquiera amaneció un huevo reventado en la entrada de la casa. Nancy y yo pensamos que se trataba de alguna travesura. Por esos días, Alex enfermó con una calentura que duró cerca de siete días, sin importar qué medicamento le diéramos.

Pasaron los días y descubrimos un limón en nuestro patio. Una noche desperté sin razón alguna, y como tengo por costumbre ver que todo esté bien, revisé a Alex. Parecía que no respiraba, pero esperé unos diez o quince segundos; lo sacudí una, dos, tres veces y no respiraba. Le grité varias veces y lo levanté, Nancy se despertó, Alex seguía sin respirar. Lo aventé sobre la cama y lo sacudí aún más. Sólo entonces hizo un pequeño gesto, respiró y se volvió a dormir (así, sin llorar ni nada). Sugestionada o no, Nancy me comentó que estaba soñando que a Alex lo tenían dentro de un círculo de cal con velas y le hacían brujerías.

Teníamos dos perras, ambas murieron por razones que nunca supimos. Consultamos cuatro veterinarios diferentes en diversas ocasiones y probaron todo, pero no sirvió de nada.

Hubo dos o tres detalles más que nos hicieron pensar mucho sobre el origen de los males. Creemos que existe alguna explicación lógica sobre el mal de ojo; energía positiva y negativa más que nada, y tal vez haya personas que puedan emitirla o absorberla sin querer. El hecho es que a Alex lo teníamos que barrer seguido con un huevo, y siempre se quedaba dormido al final de la barrida.
En el verano estuve en el feed lot (como le digo a mi casa en San Luis, donde sólo me quedo dentro del corral y me alimentan como vaca de engorde) y se me fue la mano con la comida =P En resumen, me sentia de los mil demonios y no pude tomarme el micro de vuelta para Mendoza, entonces mi abuela me tiró el cuerito (no duele tanto, Leti) y en 3 horas me pude ir a Mendoza... no 100% repuesta, pero al menos pude resistir 4 horas de viaje sin morir en el intento...

Lo de la enseñanza en nochebuena es para la curada del empacho "de palabra" (ese método que usan una corbata que "miden" con el codo). La de la tirada del cuerito muy bien no sé cómo es.

Las viejas también curan de palabra cuando los bebés están ojeados (dicen que es muy efectivo...).

Una que siempre me hacían de niña era curarme de la insolación al doblar una toalla en 4 partes y ponerla encima de la cabeza con un vaso de agua al revés (¡salían burbujitas!).

¿Pasar azafrán por el cuello para la tortícolis entra en la categoría de "currandeadas"?

Naty

Natalia Zudaire Wrote:
Lo de la enseñanza en nochebuena es para la curada del empacho "de palabra" (ese método que usan una corbata que "miden" con el codo).
Las viejas también curan de palabra cuando los bebés están ojeados (dicen que es muy efectivo...).


También es en Pascuas. Hace por lo menos diez años, mi abuela me dejó dos notitas adentro de un libro, una para aprender a curar el mal de ojos y la otra para el empacho. Aprendí solo la ojeadura, porque se me pasó la fecha y nunca leí el pepelito del empacho (pero lo cura mi mamá con un centímetro).
Che, las no tan viejas también curamos "la ojeadura" (a mí me la sigue curando mi abuela todas las noches) y lo se la curo a Ezequiel de vez en cuando.
Agrego otra: colocar un ramito de ruda debajo de la almohada para curar los parásitos. La conozco bien, de chica tenía parásitos cada dos por tres y tenía el ramito siempre debajo de la almohada.
¿Alguien más la conoce?

Lore

Antes de retirarme, quisiera dejarles este remedio casero que SIEMPRE funcionó. Mi padre no estudió medicina porque, tal vez, no había descubierto su habilidad innata para curar heridas y hacer sentir mejor a sus pacientes -siempre en el marco familiar Smile- con su concienzuda y cuidadosa manera de colocar vendas, poner inyecciones (shots) y asegurarse de que habíamos tomado nuestras vitaminas diarias. En fin... ahí va el remedio para los forúnculos, o abscesos purulentos en la piel.
Mezclar en una cucharada sopera aceite vegetal (no sé si servirá de oliva... el vegetal era el único que había entonces en casa) y harina de trigo.
Colocar la mezcla, ya homogeneizada, en una gasa aséptica y aplicar sobre el forúnculo. Sujetar la gasa con cinta adhesiva.
Cambiar la cura dos o tres veces al día, según sea requerido.
Poco a poco, la infección interna cede y el forúnculo desaparece.

Buenas noches,
Alicia
Dyran:
Yo creo que estas cosas son como la superstición, pueden no servir, servirle a algunas personas o funcionar como placebos, mucho no me importa. Es parte de nuestra cultura y traición y me parece buenísimo seguir teniéndolas.

Naty

(Edición) PD: está todo buenísimo mientras que no pretendan reemplazar al médico... eso siempre.
¿Pero qué tienen que ver los chanchos con los tomates?

N.
Ya entrados en temas epistemológicos...

De entrada hay que decir que no existe El método científico, sino una serie de métodos que varían según la disciplina e incluso el caso particular.

Por ejemplo, asociamos el método científico con la experimentación, la repetición de un fenómeno para su comprobación. En el caso de la historia, ¿podríamos reunir un montón de judíos, romanos y demás gente en Israel para ver si vuelve a crearse un Jesús? O afirmamos que hay otros métodos o colocamos a la historia al nivel de superchería y decimos que el Jesús histórico es sólo producto de nuestra imaginación.

Creemos que hemos llegado a la cúspide del conocimiento humano gracias a la ciencia y desdeñamos, por ejemplo, a las personas de la Edad Media por su fe en la religión. Pero si afirmamos "lo que no ha podido explicar la ciencia ahora, lo podrá explicar en el futuro" ¿no es una declaración de fe?

También queda claro el papel aislante de la ciencia y la complejidad de la vida. Las ciencias más duras basan su reputación en una afirmación que siempre "esconden": considérese nula... Es decir, que sus respuestas sólo son válidas si se desdeñan los valores que el científico cree desdeñables. Por este motivo, la teoría del caos se creó como una forma científica de ver la imposibilidad de comprenderlo todo.

Por último, hay que considerar que el escéptico no es el antónimo del creyente. El escéptico es el que duda, no el que niega. En el caso del mal de ojo, siempre me pregunto ¿y si es cierto?

Aurora Humarán Wrote:
Crotoxina.
Dr. Vidal

Ufff... sí, me tocó de cerca. Sad
Las colas que se armaban en la puerta de su consultorio para conseguir crotoxina. Me acuerdo... Sad

aletolj Wrote:
Mi mamá era pediatra alopática y homeopática. Siempre decía: "La mejor medicina es la que cura al paciente".


Y agrego, como corolario a lo dicho por Alejandra : "no importa la base científica que tenga una medicina o remedio, si el paciente no cree en el mismo o no quiere curarse*, no habrá nada que lo salve".

En otro orden de ideas... Alejandra, interesante que tu mamá haya tomado algo de ambos enfoques médicos, creo que sería lo más conveniente... tomar lo mejor de lo que hay.

saludos,
alicia

* que los hay, hay gente que gana mucho haciéndose la víctima, la discapacitada, la enferma... por lo pronto una dosis extra de atención y cuidado, por no hablar de aquellos que lo hacen simplemente por fastidiar (quería usar otro verbo pero hoy me siento más "fina" que lo usual Smile).

Quote:
A ver, gente.

Antes de que corran a beberse/untarse el remedio naturista que les recomendó la vecina,



Estuve leyendo este hilo y, por falta de tiempo, no conté mi experiencia...
Cuando mi hijo Christian tenía un año, más o menos, empezó con diarrea inespecífica. Tenía varias deposiciones diarias, de mal aspecto, sin causa aparente. Pediatra urgente. Gastroenterólogos, análisis... nada. El nene seguía con este cuadro... meses. Hasta que llego al Jefe de Gastroenterlogía del Hospital de Niños bla bla bla.. todos los títulos, el hombre. Y después de someter a mi bebé a los estudios más feos que se puedan pensar para un bebé (al menos para mí lo fueron), con voz adusta me dice:
"Señora, su hijo tiene intolerancia a los hidratos de carbono. Esto NO TIENE CURA. Será un adulto con muuuuchasss limitaciones, porque bla bla..." A partir de ahí dejé de escuchar, el mundo se me vino abajo. Le dio una dieta que ni el más valiente soportaría: nada de harinas, nada de azúcares (imagínense un nene sin una golosina), nada de galletitas, nada de leche común, nada de papas, nada de pan, nada de gaseosas, nada de nadaaaa. Me acuerdo que le compraba una harina de arroz espantosa con la que intentaba hacerle unas galletitas igualmente espantosas. Y lo peor de todo esto es que no mejoraba... seguía con su cuadro, en forma intermitente, pero con cierta continuidad.

En ese tiempo, yo iba a clases de cocina y repostería. Y una señora que también iba, al escuchar mi relato desolador, me comenta sobre una naturista. Me recalca (me acuerdo como si fuera hoy) que no es una curandera ni nada que se le parezca. Que solo curaba basándose en la combinación de alimentos. Allá me voy, con mi hijo en brazos, con el miedo en la garganta, a ver a esta mujer.

Lo que sigue es increíble:

La primera vez que lo vio, le tocó la pancita, la espalda, todo el cuerpito, como masajeándolo. Y me dijo: "señora, su hijo tiene fiebre en el intestino. Cada órgano debe tener una cierta temperatura, pues la del intestino de su hijo está más alta de lo normal." Ante mi comentario sobre la intolerancia a los hidratos, ella me contesta que no, que no es eso, sino que tiene fiebre en los intestinos, probablemente porque se le había dado de comer muy pronto (en esa época, los pediatras aconsejaban a los tres meses empezar con la papilla. Yo, madre primeriza, todo al pie de la letra). Y agregó que EN DOS AÑOS, como mucho, mi hijo iba a estar curado.
Como primera medida, me organizó la dieta con TODOOO lo que el médico me había prohibido aggahahaha. Sí al azúcar (decía que la sacarina era mala para los huesitos), sí a la papa, sí al arroz común, sí a las harinas... solo que combinado todo de una manera determinada. La carne, por ejemplo, la tenía que lavar con el agua de la canilla antes de cocinársela. Tenía que combinar de cierta forma los alimentos, por ejemplo, zanahoria rallada con arroz, no con otra cosa. Así, día por día, me indicó qué debía comer. Un ejemplo:
Desayuno: una mamadera de leche LK (esa no me la sacó, la que es libre de lactosa) preparada con un agua de almendras (nueve almendras hervidas en 3/4 de agua, hasta que se reduzca a 1/4, y con esa agua preparar la mamadera).
Y también me dijo: todas las noches (empiece hoy mismo) le va a rallar una papa cruda y se la va a poner debajo del pañal, en la pancita. Eso le irá quitando la fiebre. Cuando yo le diga, cambiaremos la papa por una hoja de acelga.

Yo temblaba. Pero mi instinto de mamá desesperada me hizo seguir adelante. Y empezó a mejorar. Esa noche, Christian durmió con la papa en el pañal. A las tres de la madrugada, 39° de temperatura... médico, bla bla... no tenía nada. A la mañana siguiente, como si nada. La papa, toda achicharrada, increíble. Llamo a la mujer y me dice: "ah, me olvidé de comentarle que eso podía pasar. Es la fiebre que sale de golpe." (Ya sé que parece una frase de curanderismo, pero :rolleys: )

Comencé con la dieta. Fue difícil, porque había cosas que el bebé no quería. Y lo fue también porque yo tenía miedo, mucho miedo. Y fui al pediatra para contarle todo. El médico me miraba con ojos desorbitados. Pero, ante la prueba indiscutible de que el nene mejoraba, no tuvo más remedio que decirme que bueno, que lo mantenga informado, que en medicina dos más dos es tres, bla bla.

Al año y medio mi hijo fue "dado de alta" por la naturista.

Hoy es un hombre sano, fuerte, sin un solo vestigio de esa "enfermedad incurable."

¿Qué puedo decirles? No fue una vecina, pero es como si lo hubiese sido...

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