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Full Version: Afghanistan: Male interpreters refuse to talk to women
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¡Horreur! Que pase esto en Afganistán... bueno, sin quitarle peso a esta noticia quiero comentar que apenas llegué a Monterrey conocí en una reunión a una señora (como de mi edad) costarricense o nicaragüense, no me acuerdo bien. Me dijo que estaba entrevistándose para integrarse al equipo de consultoras de una firma para la cual había trabajado antes de llegar aquí (se habían mudado por motivos laborales del marido). Me pareció una persona bien preparada y echada pa'lante.
No sé cómo le irá ahora (le perdí el rastro) pero pocos meses después de conocerla, la llamé y le pregunté cómo le iba con su trabajo y me dijo que le iba bien aunque en un principio la asignaron a un proyecto donde el cliente se rehusaba a conversar con ella, por ser mujer...
para mí, ¡DE NO CREERSE!  Bueno, la cambiaron de proyecto. No more comments!
Que pase en Afganistán no me sorprende. Lo que me choca es que pase también en el Reino Unido, donde conozco varios intérpretes (hombres) que se rehúsan a interpretar para mujeres (y ni hablar de interpretar para víctimas de violencia domestica o homosexuales). Rolleyes

Rosi Dueñas Wrote:
Me cuesta más trabajo entender a estos hombres, que estaban pidiendo visa para ir a un país en el que seguramente serían atendidos por muchas mujeres, que a los afganos de zonas rurales que no hacen más que seguir tradiciones de años. No creo que las cosas deban seguir igual, pero sí que el cambio no debería imponerse.


Definitivamente es menos comprensible que pase en ámbitos más "civilizados". Cuando mencionaste "zonas rurales" me acordé de algunas historias que me contó mi suegra sobre sus experiencias hace menos de 10 años en algunas aldeas gallegas que visitó... de caerse para atrás como aquel personaje... Condorito... igualito que si estuviéramos en el siglo pasado y un machismo que ni se puede describir.

En el lado opuesto estoy yo, ya verán por qué. Big Grin

Desde que nací tenía un lunar en el justo lugar de mi cuerpo que toca el asiento, y no precisamente el respaldo. Hace algunos años que empezó a crecer y darme comezón, y como leí que podría convertirse en canceroso me mandé revisar. El caso es que me tocó una dermatóloga y sin más me dice que me baje los pantalones para revisarme y ni me pasó por la mente que fuera mujer. Me envió con una orden para operar y quitar el lunar... y me tocó otra doctora y una enfermera que se pusieron a platicar alegremente en problemas de la clínica mientras me operaban.  Y yo acostado con las posaderas hacia arriba y pensando en mis asuntos. La verdad ni me acongojó la situación, después de todo deben hacer visto muchas más nalgas y mejores que las mías Wink

Y luego me encuentro a algunos que ni siquiera pueden hablar con una mujer...

E.Moreda Wrote:
No hace falta irse a ideas gallegas remotas para experimentar, sin salir de España, comportamientos machistas.


Definitivamente no hay que irse tan lejos. Seguro que lo hay en zonas más urbanas y donde, por ende, nos llama más la atención. Mencioné aldeas gallegas porque, en efecto, lo eran, de la provincia de Orense.
El ejemplo que se da sobre la repartición de bebidas alcohólicas entre hombres y mujeres, me ha sucedido muy a menudo pero no me quedo callada. Sólo que se lo he hecho notar al camarero con un poco de humor, no ofendida porque me haya dado a mí la limonada y a mi pareja la cerveza o la copa de vino. A fin de cuentas, él ha sido educado en eso. No hay intención de ofender ni dar por sentado que las mujeres no toman. Y se pueden ir cambiando las cosas si se va con la idea de enseñar a la sociedad: al camarero, al dependiente en el comercio, al cajero del banco, etc.

Saludos,
Alicia

P.D. Editado posteriormente para agregar que, releyendo, me dí cuenta de que sólo hablé de camareros (masculinos) y resto de personas que nos prestan servicios... está claro que no es sólamente a ellos (hombres) a quienes hay que irles cambiando la mentalidad sino a todos y a todas (yo misma, sin darme cuenta, puedo dar pie a una actitud machista y es porque la "enseñanza" la tengo marcada en el inconsciente).


Hola Atenea, para empezar quería decirte que ha sido muy interesante y entretenido leer tus reflexiones sobre los códigos de comunicación entre hombres y mujeres, así como los protocolos que usan unos y otras para comunicarse (pausas, interrupciones al interlocutor, miradas sostenidas, directas, indirectas, etc.). Había leído algo sobre esas diferencias y me resulta curioso que, en lo personal, me identifique más con las conductas estereotipadas como "masculinas" que con las "femeninas".

Asimismo, tu experiencia durante la interpretación del australiano no tiene desperdicio. Smile

Tratando de entender la actitud de los participantes a esta presentación, reacios a depender de una mujer (en este caso, tú) y dar evidencia de su "debilidad" (en el dominio del idioma, por lo pronto), lo único que se me ocurre es que de fondo hay un terrible temor de mostrarse débiles porque así pueden con ellos. Es como si los educaran a que hay que ser fuerte todo el tiempo (esto incluye, represión de emociones... "llorar no es cosa de hombres", etc.).

Atenea Wrote:
posdata: En esto de quién le habla o no a quién... ¿cuántas de ustedes han pasado por la experiencia de que, compartiendo la mesa con un varón, venga un camarero/mesero/mozo (nunca una camarera/moza) y se dirija casi exclusivamente a él y no a ustedes? Ojalá haya respuestas de varias latitudes. Esto lo he visto (no siempre, pero lo he visto) acompañada de peruanos, mexicanos, gringos, alemanes, checos, rusos... y en los países referidos por gentilicio.


Es muy frecuente que cuando vamos en familia a un restaurant, sea yo la que ordene las bebidas y los platos... si el camarero no estaba en la onda de escucharme, no le queda más remedio y es que como mi marido también está acostumbrado a eso, puede que ni le esté haciendo caso al camarero sino a otra cosa. Tal vez, esta conducta nos resulta natural a todos porque suelo ir con los niños sola a viajes y en la vida diaria, y hacer las cosas por mí misma. Para pagar la cuenta, pasa lo mismo... si bien he notado la sorpresa de que sea yo quien lo haga.
Recordando mi vida en Caracas, era indistinto que se dirigieran a mí o a mi pareja aunque, supongo, que era más usual que lo hicieran al varón y yo ni pendiente.

Me llamaron la atención algunas cosas que mencionó Rosi.

Rosi Dueñas Wrote:
Por ejemplo, si a Edurne Uriarte no le molestara tanto ser tan "dependiente de los afectos" y tan "vulnerable", yo podría ceer que ha logrado desligarse de actitudes machistas. Pero detestar estas dos características (consideradas) femeninas, al punto de querer desterrarlas (es lo que percibo en sus palabras), me parece que no habla sino de intentar copiar lo que durante años le han dicho a los varones que debe ser un "hombre fuerte".


Pienso que logrando hacer compatibles -que SÍ se puede- la fortaleza, racionalidad y ambición (tradicionalmente asociadas al hombre) y la vulnerabilidad, sensibilidad y afecto (tradicionalmente asociadas a la mujer) podemos (y me consta) llegar tan lejos como queramos. Creo que, llegado el momento, cuando nos tropezamos (o estrellamos, según lo rápido que vayamos) contra ese "techo invisible", tenemos los recursos para denunciar la situación de inequidad y seguir adelante.

Rosi Dueñas Wrote:
En su libro "El machismo invisible", Marina Castañeda explica que el machismo no necesariamente va dirigido contra las mujeres, sino contra cualquiera que se encuentre en una posición de debilidad, pueden ser los empleados, las trabajadoras domésticas, los niños, los ancianos, los discapacitados. Las relaciones que se establecen desde el "yo soy superior a ti o mejor que tú" son, por lo general, machistas.


Precisamente, si yo misma me coloco en una posición de inferioridad "porque soy mujer", "porque no tengo título universitario", "porque juego peor tenis", estoy propiciando a que los demás me vean desde esa misma perspectiva. Una cosa es mostrarse seguro y otra ser prepotente. La seguridad tiene que comenzar desde nosotros mismos (por supuesto, estoy hablando de personas que no han sufrido grandes traumas en la niñez, víctimas de abusos y maltratos físicos y/o psicológicos, etc.)

Atenea Wrote:
... El director de la mina me mira de reojo, pasea los ojos por la sala y grita "¡Órale, cabrones*! El que necesite la interpretación, levante la mano... ¡no les dé pena con la señorita!" Cuarenta manitas se levantan y todos miran las puntas de sus zapatos, como niños regañados.

No sé qué fue peor para ellos: reconocer ante sus pares que no entienden inglés/se sienten más cómodos escuchando en su primer idioma (¿signo de debilidad?); reconocer que necesitaban que la única mujer presente les dilucidara el discurso; reconocer una o ambas cosas ante una mujer. ...


Y pensar que todavía hay quienes creen que no hace falta una revolución, en todo sentido, por acá.

Atenea Wrote:
*Otro signo de virilidad y jerarquía, al menos en esa región del país (no imagino esto en el DF ni de broma): hablarse con palabrotas en el entorno laboral.

En realidad, es más común de lo que crees, en todo el país Smile

Beatriz Mendiondo Wrote:
Hola!
No me aguanto de aportar mi granito-protesta de arena... No sé si leyeron la noticia que el Vaticano firmó un documento que dice que se excomulgará inmediatamente a toda persona que ordene como sacerdote a una mujer y a la mujer (sacerdote) también.

¿Qué tanto miedo nos tienen?

Mucho, porque si todos los millones de mujeres que colman las iglesias despertasen, el negocio se les acabaría.  

La mujer es sensacional: puede servir como usuaria perenne de cualquier fe, es la paridora de los críos que ocasionalmente serán ultrajados por el "religioso" (aunque pocos "religiosos" son verdaderamente religiosos) y por si fuese poco, es el vínculo que en las sociedades machistas lleva al motor económico del hogar al templo.

E.Moreda Wrote:
... por ejemplo, me sorprendió mucho que Germaine Greer admitiese el uso de cosméticos, ropa "femenina", etc. como algo lúdico, una respuesta a la necesidad que creo que todos tenemos de vernos guapos y arreglados, pero sin caer en la obsesión por el aspecto físico ni la uniformidad opresora que se fomenta ahora.

Nunca he leído a una feminista animar a las mujeres a que renuncien a la maternidad; más bien se hace ver que este no es el único camino a seguir para realizarse como ser humano... y digo yo que, al final, esto será positivo para los hijos, porque se supone que el feminismo anima a que los tenga la que realmente quiera, y no todas las mujeres porque eso es lo que hay que hacer. Lo mismo con la concienciación para compartir las tareas del hogar y la crianza de los hijos.


Qué bueno que se predique eso. Aunque puedo decir que tener hijos es un regalo muy muy especial, el único camino para la realización de una mujer NO es tenerlos... lo mismo opino del matrimonio o de vivir en pareja. Primero, para mí, es la libertad individual de elegir qué vida quiero y con quién la quiero. O si no la quiero con nadie.

Por otra parte, sí que es importante educar a los niños con la palabra y el ejemplo diarios, que sientan que las diferencias que pueden haber de un individuo a otro son por sus respectivas necesidades personales y no por pertenecer a un determinado género, grupo étnico o religioso, etc.

A mí me hizo ruido la supuesta relación entre dejarse llevar por los afectos y la vulnerabilidad. No veo el conflicto. Yo puedo ser de lo más amorosa con alguien y "entregarme" sin dejar de sentir que me quiero a mí misma con lo cual, de paso, impediré que me haga daño (bien importante esto último).  

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