Creo que mi aporte no te servirá de mucho, pero solo quería manifestar que en mi experiencia (dos años en el Reino Unido haciendo interpretación casi exclusivamente latinoamericanos) no he tenido problema alguno del tipo que mencionas.
En muy escasas ocasiones, he tenido que deshacer malentendidos o pedir clarificaciones por cuestiones de diferentes variedades del español y muchos de mis clientes también tenían bajo nivel cultural. Los episodios no han servido más que para levantar una sonrisa y creo que hasta para distenderse un poco cuando se estaba hablando de asuntos escabrosos (lo que casi siempre es el caso en la interpretación con instituciones públicas).
Creo que la actitud de todos es fundamental. Si, como apuntas, hay animadversión, mejor ten bien presente que son gajes del oficio, que esta vez te ha tocado la china porque no van a ser todas las interpretaciones iguales y que tu responsabilidad como intérprete acaba en cierto punto. Así no te harás mala sangre.
J.
PD: Una pregunta a los americanos: normalmente se comprende a un castellanoparlante de España sin ningún problema, no?
Un hispanoamericano educado suele comprender sin dificultad a un castellanohablante español, pero temo que uno que no haya estado expuesto a otras variedades de la lengua puede tener dificultades.
Digo, si se pronuncia sin ninguna variación dialectal, sino digamos lo que se puede llamar "castellano- castellano"...
Me temo que eso de "sin ninguna variación dialectal" no existe. Más allá de las tonterías unicistas de los cacadémicos, el "castellano-castellano" no existe. Y mucho menos en lo que hace a la pronunciación. Por ejemplo, ¿cómo pronunciás la s de "castellano"?, ¿y la ll? Si en una sola palabra ya hay (o puede haber) dos diferencias de pronunciación, imaginate todo lo que puede haber en el fluir de un discurso. Y ni hablemos de las entonaciones.
M.
Una pregunta a los americanos: normalmente se comprende a un castellanoparlante de España sin ningún problema, no?
¿Los entiendes tú a ellos? Estas cosas son recíprocas.
Hola.
Acerca de las abreviaturas.
No sé en que tipo de reunión o congreso te encuentras. Si es una reunión/cumbre oficial, existe una política sobre qué hacer con los acrónimos utilizados. Esto es, o se utilizan en un idioma que se establece de antemano o se utilizan los equivalentes (cuando los hay) en el idioma interpretado.
Dicho esto, si tus escuchas no saben de esas abreviaturas (o palabras como “tratado”), no hay mucho que puedas hacer desde la cabina. Puedes hablar con la persona jefa/e de delegación o líder (autoimpuesto) del grupo, al darte cuenta de lo que pasa, y decirle que desde la cabina no siempre podrás darles el significado de las siglas o de ciertas palabras, no siempre hay tiempo. También, que has notado que algunos miembros de la delegación no entienden el espíritu de la presentación y que, aunque quisieras ayudarlos, no puedes bajar el registro por cuestión de velocidad (que cuando puedas dar sinónimos, lo harás, pero que no siempre podrás) y que no puedes simplemente regirte por las observaciones de algunos.
También le avisaría el jefe de intérpretes para que esté al tanto de lo que está sucediendo.
Por último, uno no puede (no debe) justificarse ante los delgados cada vez que hacen una observación.
En lo personal, yo suelo decir el nombre de la institución/asociación y su acrónimo la primera vez (cuando me da el tiempo [=velocidad del orador]), luego uso el acrónimo; cada cierto rato vuelvo a refrescar la memoria de los escuchas y lanzo el nombre completo con el acrónimo…
Acerca de los acentos
No sé cómo suenas y no sé si tu acento “ibérico” es algo forzado o natural. Lo que te puedo decir es que en una reunión de carácter internacional, sobre todo si no hay cabinas puras, el público/el delgado promedio está acostumbrado a escuchar diferentes acentos (inglés: británico, estadounidense, etc.; español: ibérico, argentino, colombiano, etc.; alemán: bávaro, berlinés, etc.).
Si a esta persona le “choca” tu acento castizo... lástima.
Esto pasa mucho en México, si suenas extranjero, les "molesta", pero lo aguantan si se trata de un público educado. O sea, no te sacan de la cabina - sobrte todo si tienes carisma interpretarial ;-)
Yo, en tu lugar, me lo tomaría con calma :-) Si tanto molesta el intérprete, que vayan al jefe de cabina y pidan un cambio; si no tienen fundamentos, no les darán cabida. Y, si les molesta que se hable en español y no en lenguas originarias (indígenas), que le den cabida a esas lenguas y lleven intérpretes.
JL
Es distinto si utilizco "habas" o "frijoles"- en este sentido me he concienciado en usar un lenguaje lo más "neutro" posible.
Ejque tampoco hay neutralidad posible en la terminología. Si los castellanohablantes son argentinos, es posible que no entiendan de qué hablás si decís "habas" y que tampoco entiendan si decís "frijoles", porque la palabra más usual y general para esas cosas es, por aquí abajo, en el sur del sur, porotos.
Ya sé que esto de habas-frijoles es sólo un ejemplo, pero me temo que, con el ejemplo que quieras, eso se repite. Si el nivel cultural de tus interlocutores es bajo, su vocabulario es escaso y su capacidad de comprensión de otras pronunciaciones del castellano es limitada, es más que natural (y difícilmente evitable) que tengas algunas dificultades. Tanto en vocabulario como en pronunciación (y también en el uso de tiempos verbales, preposiciones, etc.), el castellano neutro/único sólo existe en el capricho de las cacademias (y en el deseo de los traductores de cine
).
M.
[Sí, totalmente. Hablan muy bien en general, muy lentos, muy agradable para interpretar (salvo algunos nombres de cuidades o algunas plantas que manejan que tienen nombre indio). Me encanta tener americanos como clientes, puesto que hablan, en general, mejor que los españoles: su pronunciación es estupenda, terminan la frase, hablan con tiempo y pausas etc.
Mabel
Te felicito. Qué suerte que tienes. Esto de que terminen la frase y hablen sin comerse las "s" y demás desastres es estupendo. ¿Tienes grupos originarios del sur chileno, del altiplano andino o selva latinoamericana? Las indígenas que yo he interpretado de esos lugares, no dirigentes educados fuera, me han hecho parir más de una vez :-)
JL
Es distinto si utilizco "habas" o "frijoles"- en este sentido me he concienciado en usar un lenguaje lo más "neutro" posible.
Ejque tampoco hay neutralidad posible en la terminología. Si los castellanohablantes son argentinos, es posible que no entiendan de qué hablás si decís "habas" y que tampoco entiendan si decís "frijoles", porque la palabra más usual y general para esas cosas es, por aquí abajo, en el sur del sur, porotos.
Ya sé que esto de habas-frijoles es sólo un ejemplo, pero me temo que, con el ejemplo que quieras, eso se repite. Si el nivel cultural de tus interlocutores es bajo, su vocabulario es escaso y su capacidad de comprensión de otras pronunciaciones del castellano es limitada, es más que natural (y difícilmente evitable) que tengas algunas dificultades. Tanto en vocabulario como en pronunciación (y también en el uso de tiempos verbales, preposiciones, etc.), el castellano neutro/único sólo existe en el capricho de las cacademias (y en el deseo de los traductores de cine
).
M.
Miguel.
Por eso es que si el intérprete tiene como oyente mayoría a un grupo variopinto, pero todos con nivel de léxico bajo y de varios países hispanoparlantes, debe ser capaz de mandar, al menos dos o tres sinónimos :-) Si yo sé que hay argentinos y otros grupos en un público yo diría "fríjoles, o porotos o granos" (no sé cuál fue el término fuente).
Y sí, yo en Bs. As. cuando interpreto y sé que el público es latinoamericano si escucho pool, interpreto "pileta, piscina, alberca". Los que me han escuchado saben que lo hago.
Abrazo desde Panamá.
JL
Hola, Maribel:
A mi nunca me ha pasado esto con gente de America Latina, siempre ha sido gente muy amable y agradecida. Pero en este caso, no puedes hacer mas que expresar las cosas bien clarito y ya. Tampoco puedes inventar un discurso nuevo, y no hay que olvidar que al fin y al cabo no eres tu la que se expresa de forma incomprensible para ellos, sino el orador que estas interpretando. A lo mejor sirve explicarles que tu como interprete profesional tienes el deber transferir lo que dice el orador, que ambas bandas son tus clientes y merecen ser traducidos fielmente.
Un saludo
Anja
Un momento, Anja. Creo que queda claro, en este caso, que el orador se expresa de forma clara para todos MENOS para un grupo que, por su nivel cultural, no entienden.
En estos casos, nosotros debemos mediar e interpretar. No se trata de un juicio o de una lectura de resoluciones (hasta donde yo sé) en las que no se debe quitar ni se poner (bueno, hasta cierto punto ;-) ). Se trata de hacer que el mensaje llegue. Si para hacer llegar el mensaje, hay que meter mano, se puede (y se debe) meter mano. Somos mediadores... Ahora bien, para meter mano, hay que saber hacerlo.
JL
Hola :-)
Gracias, maestro Viaggio, por su cumplido.
Miquel...a veces corro, sí, pero son pocas la veces ;-) (solamente si interpreto a Barcia)
Lo que dice Sergio es así, yo lanzo los sinónimos cuando siento que es necesario, de lo contrario busco una sola palabra paraguas (y, sí, las hay ;-) - pero no voy a discutir sobre la neutralidad del español je je je).
Ahora bien «una vez que mi interlocutor sabe que estamos hablando de frijoles / porotos, ya puedo decirles de una sola manera».
JL
Me encanta la descripción de Sergio de este intérprete en aprendizaje diario.
Estoy de acuerdo con él, Miguel. Son estilos y formas de hablar-interpretar. También estoy de acuerdo en que si no entiendes lo que estás interpretando, no vas a interpretar bien porque no vas a poder dar la esencia y el mensaje.
Creo que muchos intérpretes hacen
parroting pero son incapaces de comunicar.
JL
M.ª Isabel... una conferencia de las partes en el organismo que sea, de las NN. UU., se debe preparar por anticipado. No es justo llevar a las partes sin darles antecedentes de la reunión, solo por quedar bien y decir:
contamos con la presencia de los grupos originarios involucrados en los temas que nos atañen, pero esto es harina de otro costal, y por ende, nada que el intérprete debe/puede controlar.