12-05-2008, 12:39 AM
Estimados:
El adorable y amadísimo engendro de 9 años que adorna mi avatar ha estado bastante enfermo las últimas semanas. El sábado pasado (3 de mayo), de hecho, pasó una noche crítica en la clínica felina y hasta le empezaron a salir alitas y se le asomó una aureola, pero como siempre ha sido porfiado -bendito gato, salió a su dueña-, repuntó y ha estado de regreso en nuestra casita desde este miércoles (7 de mayo).
El problema es que le detectaron insuficiencia renal crónica, agravada por una lipidosis hepática. La insuficiencia renal es tratable y de diagnóstico relativamente optimista siempre y cuando supere la lipidosis.
La lipidosis es grave y potencialmente mortal a corto plazo y para superarla, necesita COMER. De hecho, los gatos desarrollan esta enfermedad cuando pasan más de 48 horas sin comer (en este caso particular, porque sus niveles de creatinina -la insuficiencia renal- estaban altísimos y estaba con náuseas permanentes), pero una vez que la tienen se sienten tan mal, que menos quieren comer, y entran en un loop eterno de querer comer --> sentirse mal --> no comer --> sentirse peor, etc., etc., etc.
La crisis renal se normalizó en su semana en la clínica (de miércoles a miércoles) y su nivel de creatinina es casi normal, pero el "gran problema gran" es que todavía se siente mal porque el hígado ya lo tiene medio jodido y, en consecuencia, sigue sin querer comer. Los primeros dos días que estuvo de regreso, logré alimentarlo a la fuerza (papilla con jeringa + a/d [alimento hipercalórico para gatos anoréxicos])... peeero, ahora estoy en lo que he denominado un "Cat[ch]-22".
En resumidas cuentas: como he logrado hacer que coma lo que debe comer, se siente mejor y ha recuperado considerablemente su energía. Como ha recuperado considerablemente la energía, ya me resulta casi imposible obligarlo a comer porque ahora PELEA (tengo las manos lindas, lindas, lindas
). A medida que se vaya recuperando, más difícil será obligarlo a comer, pero si deja de comer se enfermará de nuevo.
Mientras no se recupere su hígado, no podemos empezar a tratarle sus riñoncitos.
Toda esta introducción tiene un único propósito: supongo que entre los NdeTeros debe haber más de algún amante de los gatos, y que tal vez alguno de ustedes ha tenido alguna vez que lidiar con un gato enfermo y porfiado... ¿Tienen algún consejo sobre alimentación forzada para gatos?? ¿Qué trucos han utilizado para hacerlos comer? ¿Qué tipos de comidas caseras han descubierto que le gustan? ¿Qué técnicas han utilizado para hacer este proceso de "matonaje por amor" menos traumático??
Se agradecen toitititas las sugerencias...
Un abrazo
Andrea
El adorable y amadísimo engendro de 9 años que adorna mi avatar ha estado bastante enfermo las últimas semanas. El sábado pasado (3 de mayo), de hecho, pasó una noche crítica en la clínica felina y hasta le empezaron a salir alitas y se le asomó una aureola, pero como siempre ha sido porfiado -bendito gato, salió a su dueña-, repuntó y ha estado de regreso en nuestra casita desde este miércoles (7 de mayo).
El problema es que le detectaron insuficiencia renal crónica, agravada por una lipidosis hepática. La insuficiencia renal es tratable y de diagnóstico relativamente optimista siempre y cuando supere la lipidosis.
La lipidosis es grave y potencialmente mortal a corto plazo y para superarla, necesita COMER. De hecho, los gatos desarrollan esta enfermedad cuando pasan más de 48 horas sin comer (en este caso particular, porque sus niveles de creatinina -la insuficiencia renal- estaban altísimos y estaba con náuseas permanentes), pero una vez que la tienen se sienten tan mal, que menos quieren comer, y entran en un loop eterno de querer comer --> sentirse mal --> no comer --> sentirse peor, etc., etc., etc.
La crisis renal se normalizó en su semana en la clínica (de miércoles a miércoles) y su nivel de creatinina es casi normal, pero el "gran problema gran" es que todavía se siente mal porque el hígado ya lo tiene medio jodido y, en consecuencia, sigue sin querer comer. Los primeros dos días que estuvo de regreso, logré alimentarlo a la fuerza (papilla con jeringa + a/d [alimento hipercalórico para gatos anoréxicos])... peeero, ahora estoy en lo que he denominado un "Cat[ch]-22".
En resumidas cuentas: como he logrado hacer que coma lo que debe comer, se siente mejor y ha recuperado considerablemente su energía. Como ha recuperado considerablemente la energía, ya me resulta casi imposible obligarlo a comer porque ahora PELEA (tengo las manos lindas, lindas, lindas
). A medida que se vaya recuperando, más difícil será obligarlo a comer, pero si deja de comer se enfermará de nuevo.Mientras no se recupere su hígado, no podemos empezar a tratarle sus riñoncitos.
Toda esta introducción tiene un único propósito: supongo que entre los NdeTeros debe haber más de algún amante de los gatos, y que tal vez alguno de ustedes ha tenido alguna vez que lidiar con un gato enfermo y porfiado... ¿Tienen algún consejo sobre alimentación forzada para gatos?? ¿Qué trucos han utilizado para hacerlos comer? ¿Qué tipos de comidas caseras han descubierto que le gustan? ¿Qué técnicas han utilizado para hacer este proceso de "matonaje por amor" menos traumático??
Se agradecen toitititas las sugerencias...
Un abrazo
Andrea
), le dábamos Ensure Plus (no sé con qué nombre se comercializa en Chile) con una jeringa (chiquita). El mejor sistema es ponérsela al costadito de la boca, como si fuera paralelo al cachete.
Muy parecido al atún).