04-05-2008, 10:35 AM
Hola, Eva.
Qué artículo tan interesante.
No sabía que el islam insta a que no se priorice el aspecto físico de la mujer. Sería bueno tener a John por acá para que nos ilumine un poquito más. Para mí, es una novedad.
Lo que no me queda claro es si ella "elige" solo la parte del pañuelo (donde sí, estoy de acuerdo con Eva es elegir algo como se puede elegir siliconas o una perforación en la lengua [auch]) o elige seguir a su relgión y, ergo, aceptar lo que comenta la otra chica (tampoco puede usar camisetas sin mangas, tampoco la playa, tampocos y tampocos).
Si elige solo el pañuelo, elige con libertad.
Si elige el pañuelo y los tampocos, elige con libertad, pero elige ser esclava. Ahí siento un gusto amargo: elegir, pero ¿elegir qué?
Lo que no me entra en la cabeza es la discriminación de las ópticas:
"Además de la de Leganés, Mariam visitó más de 30 ópticas. En todas le dijeron lo mismo, de una manera o de otra, con palabras más amables o menos, con excusas más o menos disfrazadas: los clientes iban a sentirse extraños delante de una chica con pañuelo, la venta se iba a resentir..."
Me cuesta creer que esto ocurra en el siglo 21. Si yo fuera dueña de una óptica, poco me importaría el aspecto de mis empleados: que tuvieran pañuelo, kepi (¿se escribe así?), aritos por toda la cara... son solo asuntos de forma. Me cuesta creer que puedan convertirse en límites laborales.
Se me grabó a fuego ese artículo de la Constitución de mi país (sobre el que nos enfatizó un gran constitucionalista, el Dr. Vanosi, en la facu). "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados" ( y del dedo acusador de la sociedad).
Au
Qué artículo tan interesante.
No sabía que el islam insta a que no se priorice el aspecto físico de la mujer. Sería bueno tener a John por acá para que nos ilumine un poquito más. Para mí, es una novedad.
Lo que no me queda claro es si ella "elige" solo la parte del pañuelo (donde sí, estoy de acuerdo con Eva es elegir algo como se puede elegir siliconas o una perforación en la lengua [auch]) o elige seguir a su relgión y, ergo, aceptar lo que comenta la otra chica (tampoco puede usar camisetas sin mangas, tampoco la playa, tampocos y tampocos).
Si elige solo el pañuelo, elige con libertad.
Si elige el pañuelo y los tampocos, elige con libertad, pero elige ser esclava. Ahí siento un gusto amargo: elegir, pero ¿elegir qué?
Lo que no me entra en la cabeza es la discriminación de las ópticas:
"Además de la de Leganés, Mariam visitó más de 30 ópticas. En todas le dijeron lo mismo, de una manera o de otra, con palabras más amables o menos, con excusas más o menos disfrazadas: los clientes iban a sentirse extraños delante de una chica con pañuelo, la venta se iba a resentir..."
Me cuesta creer que esto ocurra en el siglo 21. Si yo fuera dueña de una óptica, poco me importaría el aspecto de mis empleados: que tuvieran pañuelo, kepi (¿se escribe así?), aritos por toda la cara... son solo asuntos de forma. Me cuesta creer que puedan convertirse en límites laborales.
Se me grabó a fuego ese artículo de la Constitución de mi país (sobre el que nos enfatizó un gran constitucionalista, el Dr. Vanosi, en la facu). "Las acciones privadas de los hombres que de ningún modo ofendan al orden y a la moral pública, ni perjudiquen a un tercero, están sólo reservadas a Dios, y exentas de la autoridad de los magistrados" ( y del dedo acusador de la sociedad).
Au

Nadie me paró ni nada de eso, tampoco nadie me tildó de inmoral, pero claro que sentía que me miraban con cara rara. Y eso que estaba en Key West... 
