Yo ODIO leer traducciones (¿será deformación profesional?), pero me siento bastante confiada con esta...
Yo soy del pequeño grupo que prefiere leer traducciones. En la "negociación"
me quedo con el trabajo de los colegas. 
En noviembre, en el Encuentro de traductores literarios en México, la traductora al español de Eco (Helena Lozano) dio una presentación. Habló sobre cómo traduce y trabaja junto con el autor, y la forma en la toma decisiones y hace adaptaciones para que se entiendan las aluciones y juegos dentro de la cultura y la lengua de llegada.
¡Qué hermosura!
Ella misma hace traducciones de los textos que Eco presenta que nos son entendibles como hablantes del español (bueno, a veces nos podría dar trabajo no ser de España), y quizás nos queda más clara su traducción que si supiéramos italiano como lengua extranjera y perdiéramos alusiones que no notaríamos al no tener toda la cultura...
Mirá... A mí, se me escapan algunas cositas, y creo que es por la traducción. ¡Ya lo conversaremos!
Me hace pensar también en la traducción al español de Después de Babel de Steiner, que queda mucho más clara que leerlo en inglés.
Yo estudié con After Babel cuando estaba en la facu. Aghghghg.... Y esos párrafos enormes sin traducción y en el idioma menos pensado. Hace unos años, lo compré en español... Un placer, y una muy buena traducción, dicho sea de paso.
Además, imagínate el susto de
1. traducir un libro sobre la traducción
2. que el autor puede leer tu traducción
3. que el autor es Humberto Eco...
Too much! Yo cotizaría una tarifa mucho más alta. 
Bueno, ya hablaremos. A Sergio le adelanté eso del back-translation. Me gustó muchísimo el análisis de Babylon, pero quisiera terminar de entender el énfasis que pone en la back-translation como pauta de buenas traducciones. (Me pregunto si todos los idiomas van y vienen, y vienen y van del mismo modo). Él dice que la suya no es una teoría de la traducción (y no lo vamos a contradecir), pero sí que me llama la atención el lugar que asigna a la back-translation.
No sé si te impresiona, además, verlo hablar como hablamos los tradicientes ezquizofrénicos (Borges dixit). Ese análisis que hace sobre un tipo de casita y cómo traduce sin traducir. Aghghg. ¡Un placer! Bueno, nos vemos al final del libro. (Yo voy por el capítulo 6)
Au