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Full Version: La cuestión de los apellidos
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Rosi Dueñas

Christine Schmit Wrote:
Para mí, el nombre forma parte de la identidad, es algo que me define y que no podría cambiar.
Me choca el uso que había antes (o todavía hay?) en los países anglosajones de referirse a la esposa de un tal John Smith como Mrs. John Smith. Es como si la mujer perdiera su identidad propia y solo existiera a través de su marido.

Que opinan de eso y como funciona en sus países?

Christine


Para mí también, Christine, pero aquí es cuando uno se da de frentazos contra la realidad. Y ya que lapregunta no va dirigida directamente a Atenea, me lanzo a contestarte.

Yo nací en México y emigré primero a Canadá y luego a Estados Unidos. Casi toda mi vida me han conocido y me he llamado a mí misma, Rosi Dueñas o Rosa María Dueñas (mi nombre completo "de nacimiento" es Rosa Maria Dueñas Canales). Nunca me casé en México, pero si lo hubiera hecho, lo más probable es que hubiera pasado a ser "Rosa María Dueñas de xxxx", aunque creo que esto está cambiando y cada vez hay más mujeres que deciden conservar su nombre "de nacimiento". Por lo menos, la última vez que fui a sacar mi pasaporte mexicano y pregunté como iba a parecer mi nombre, un empleado me dijo muy eficiente: "Mire señora, ya para acabar con los problemas (de cambio de nombre) que en el caso de las mujeres representan los casamientos, divorcios y viudeces, hemos decidido ponerle a todas su nombre "de solteras" y nada más." (Si te fijas, yo prefiero decir nombre "de nacimiento" porque me parece que decir "de soltera" también liga la cuestión del nombre a la existencia o no de un marido).

Cuando emigré a Canadá me sorprendí de que me conservaran el nombre enterito. Ni siquiera el segundo apellido me quitaron. Lo único que perdí fue la eñe de mi primer apellido, pero creo que eso era inevitable. En Québec, por lo menos, las alternativas para llamarse son muchas. Se puede usar un apellido o los dos; primero el del padre o el de la madre; pero una vez escogido el nombre, me parece que la ley establece que no se cambie más. Y creo que aquí el fundamento de la decisión fue una cuestión monetaria. Al parecer había muchas mujeres de las que se perdía el rastro "fiscal" si se casaban y divociaban muchas veces y cambiaban de nombre cada vez; así que, para no perder recaudación, ahora la mujer debe conservar su nombre "oficial" por lo menos en sus papeles de impuestos. En las interacciones sociales creo que la gama de opciones es más amplia.

Y, lamento decirlo, pero no he conocido país más machista para los nombres de la mujer que EE. UU. Como me casé con un "gringo", emigré a ese país. Ahí, sin siquiera preguntarme o decirme agua va, me cambiaron el nombre a "Rosa Ríos". Recuperar mi "Rosa Maria Dueñas" (bueno, "Duenas") me costó varias peleas (una con el seguro social, otra con el permiso de conducir de Maryland y otra con el pasaporte). Al final quedó en Rosa María Duenas-Rios (si es que la computadora tiene espacio suficiente), o en Rosa M. Duenas (cuando no se han preocupado por modiicar los campos de la computadora).

Me parece increíble que, siendo el país que más inmigrantes recibe de todas partes del mundo y con nombres tan diferentes todos, se muestre tan reticente a modificar sus prácticas. Por supuesto, la mayoría de las personas me llaman "Mrs. Rios" y he recibido innumerables invitaciones a nombre de "Mr. & Mrs. Ivan Rios". Y cada vez que eso ocurre se me retuerce el estómago (al igual que cada vez que escuho a alguien o a los medios referirse a Estados Unidos como "America" y no como "The United States", of America, si quieren). Pero aquí entra en juego lo que le comentaba a Atenea en otro hilo. Uno se cansa de desgastarse en estas "guerritas" (me refiero a corregir a quienes me llaman "Ms. Rios" o "Ms. Ivan Rios", no a la de pelear por conservar tu nombre en tus papeles oficiales), y a veces me pregunto si no vale más la pena guardar las energías para luchas más grandes.

Y bueno, ahora que vivo en Brasil, todavía no he tenido problema con los nombres, pero  la otra vez me invitaron a una reunión en donde al llegar había dos grupos: el de mujeres y el de hombres. Tenía años de no estar en una reunión segmentada así. Cuando intenté acercarme al grupo de hombres, el silencio fue total. Ninguno de ellos se atrevió a decir nada más que no fuera un saludo y permanecieron callados (¡mi esposo incluído!), eso sí muy educados, esperando a que me fuera para poder seguir su conversación. Entonces me pregunté y me sigo preguntando: ¿qué puedo hacer yo para cambiar esto? Suggestions welcomed!

Rosi Dueñas

Para mí el problema no es tanto que algunas sociedades se empeñen en imponer el apellido del padre (aunque ya dije que en otras, como Quebec se puede escoger). El problema principal es que, además, se lo quieran cambiar SÓLO a la mujer cuando se casa. No puede dejar de pensarse en que uno "era" del padre y ahora pasa a "ser" del marido. A mí me "pusieron" Rosa Maria Dueñas Canales cuando nací. Bueno, pues a ese nombre me acostumbré y lo hice mío. No me parece aceptable que nadie trate de imponerme el cambio a Rosa Ríos.

Creo que Julio tiene razón; a mí también me parece una cuestión psicosocial masculina querer asignar el apellido paterno a los hijos que, cuando nacen, no tienen manera de reaccionar al respecto. Pero querérselo asignar a la mujer, eso ya no me parece tan fácil, si la mujer no lo desea.

Rosi Dueñas

Inés G. Botana Wrote:
Tengo una amiga que vive en Alemania. Es argentina, él alemán. Cuando se casaron el tema era cómo se iban a llamar... (ambos) Por ejemplo:

Si ella iba a adoptar ser Marina Ocambrari de Schmuck o él iba a ser Haiko Schmuck de Ocambrari. ¿Qué tal?

Optaron por el primero, pero él quería ser "de Ocambrari".

Inés


La pregunta es ¿por qué tiene que ser uno "del" otro? ¿Por qué no pueden seguir siendo los mismos que han sido siempre, sólo que juntos?

Maria Isabel Wrote:

El apellido "Expósito" es de los hijos abandonados por sus padres y en csaos de madres solteras, parejas no casadas u otros casos el apellido proviene de la madre.
Mabel


En la Argentina, también ocurrió eso un tiempo. Recuerdo que nos lo contó el profesor de Derecho Civil en la facu. No sé desde cuándo no rige más, pero supongo que hace pila de años.

Au

Dyran Altenburg Wrote:
"I don't have a bank account, because I don't know my mother's maiden name."
Paula Poundstone


Big GrinBig GrinBig Grin ¡¡¡AmEx siempre pregunta esto!!! Genial...

La cuestión del apellido o los apellidos es consecuencia directa del sistema patriarcal. No solo en el aspecto obvio de la línea sanguínea y lo que ya se dijo de "marcar" la paternidad. En el fondo, forma parte del control social del cuerpo de las mujeres en tanto vehículo de procreación y de la familia como institución creada para controlar la economía. Históricamente, los hombres han necesitado la certeza de que los retoños son propios y no de otro: ¿cómo heredar sus propiedades o su oficio (pensemos en tiempos no contemporáneos) a hijos de otro? Esa necesidad fundamentalmente económica y de organización social lleva a la preocupación masculina y, en todas las culturas, la pulsión por controlar el cuerpo femenino, sobre todo mientras las mujeres son fecundas. De ahí se desprenden los mitos de la virginidad y la fidelidad femeninas como valores socioculturales. De ahí esa fusión, en muchas latitudes, de las mujeres con los hombres con los que contraen matrimonio, simbolizada legalmente con la adopción del apellido. La desigualdad sexual se basa en el control social del cuerpo femenino y en la división sexual del trabajo.

Rosi Dueñas

chademu Wrote:
Estoy segura que un día (tardará mucho) Alemania hará como Canadá: las mujeres conservarán su nombre de origen siempre.
En los últimos años de mi trabajo en la universidad y otra institución de investigación, ¡conoci a mujeres que en 5 años cambiaron 3 veces de nombre!: les conocí como A (nombre de persona casada), B (después de divorciar, adoptaron otra vez su nombre de origen) y C (se casaron otra vez)...


Sólo quisiera agregar que es en Québec, una d els privincias de Canadá,  donde el gobierno ahora prefiere que las mujeres conserven su nombre desde el nacimiento. Creo que en las otras provincias la cosa podría ser diferente, pero no tengo información al respecto.

Rosi Dueñas

E.Moreda Wrote:
Una noticia sobre las dificultades de un estadounidense para adoptar el apellido de su esposa: http://uk.reuters.com/article/oddlyEnoug...EnoughNews . Pensaba que los procesos eran iguales para ambos sexos, pero no, es otro caso de disciminación.

Lo que me hace mucho ruido es que Reuters haya puesto la noticia en la sección "Oddly Enough".


"A subsequent lawsuit led to a new California state law guaranteeing the rights of both married couples and registered domestic partners to choose whichever last name they prefer on their marriage and driving licenses."

Es decir, que las cosas sí se pueden cambiar. En este caso, tomó la perseverancia, el tiempo y el dinero de una pareja, pero lograron el cambio para todos !qué bueno!

chademu Wrote:
Perdón por llegar tarde...

Alemania era antes uno de los países donde las mujeres siempre cambiaban de apellido. Quiere decir, te llamabas "Ilse Müller", y de un día a otro te ibas a llamar "Ilse Meyer", tenías que cambiar tu pasaporte, tu firma oficial en el banco etc., tus tarjetas, todo. Pero tus diplomas, certificados de antes quedaban con el nombre de origen...

Con el tiempo, aceptaron nombres dobles. Ilse Müller pudo llegar a ser "Ilse Müller-Meyer" o "Ilse Meyer-Müller" después de casarse. Oficialmente, el marido hubiera podido tomar el nombre de su esposa y llegar a ser "Kurt Müller" o "Kurt Meyer-Müller", pero resulta claro que en una sociedad patriarcal no se hace casi nunca (conozco un caso donde el hombre cambió su apellido por él de su mujer, dado que el suyo era muy feo).

Fue toda una lucha en Alemania lograr poder seguir llevando su apellido de origen después del casamiento. Cuanto a esta cuestión, Alemania es muy tradicionalista.
Me casé en 1992 y en aquel entonces era muy, muy nuevo. No sé cuántas veces tuve que justificarme por conservar mi apellido.


¡Hola de nuevo!

Chademu, gracias por tu comentario. Al igual que el de Christine, resulta muy ilustrativo de las prácticas patriarcales en países que, de este lado del mundo, mucha gente ve como modelos sociales (y no digo que no ofrezcan enormes ventajas en comparación con la calidad de vida en general a la que se puede aspirar acá, pero sí quiero destacar que el paraíso de la equidad para toda la sociedad no existe sino en nuestra cabeza... por ahora). Me recordaste también lo que comentaba GaBi alguna vez sobre el modelo femenino alemán en la primera mitad del siglo XX (a saber hasta cuándo en las ciudades pequeñas o en el campo): las tres K, Kinder, Küche, Kirche (hijos, cocina e iglesia).

Cuando una pareja contrae matrimonio en la República Checa elige cuál será el apellido de ambos y de la progenie si deciden embarazarse o adoptar; puede ser el apellido de(l padre de) ella o de(l padre de) él. Al igual que en Alemania, sucede en casos contadísimos y, siempre, porque el de él es "feo" o "chistoso". Y muchas veces, ni así. Dos amigos checos muy queridos tienen un apellido considerado tanto feo como chistoso (traducidos son, el primero, algo así como puré en diminutivo... 'purecito' y el otro 'urraca'); se casaron con mujeres con apellidos considerados elegantes en su cultura, intraducibles, con ritmo y resonancia... pero no estuvieron dispuestos a cambiar de apellido ni a que sus retoños llevaran el apellido de la mamá (en Chequia solo se lleva un apellido). Así que incluso en los países donde la legislación se ha abierto hacia una supuesta igualdad de derecho o el fomento de una decisión de pareja y no individual ni del Estado, la mayoría sigue prefiriendo (o imponiendo, quién sabe cómo son las negociaciones en este sentido dentro de cada pareja), todo indica que a lo más que puede apostar el apellido de la mujer es ¡a la estética!

Por cierto, no había podido leer toda la nota que aportó Eva sobre el californiano que peleó por adoptar el apellido de su esposa. Hay dos párrafos que no tienen desperdicio:

"It was personal. I feel much closer to (Diana's) father than I do mine. She asked me to take her name and I thought it would be very simple. I never imagined the state would make it so difficult," Michael Bijon, 31, told reporters.
(...)
"Women have fought for so long for equal rights and it feels like this is part of that fight," said Diana Bijon. "When we got married, the law basically said, 'Don't be silly, only a woman can change her name when she gets married.'"

En resumen: él tiene clarísimo que el apellido de su compañera viene del padre y, en efecto, su vínculo con él es más estrecho que con el de su propio padre; ella no lo tiene tan claro... ¡está convencida de que el hecho de que su pareja quisiera adoptar el apellido de ella por el vínculo con su padre es parte, en sí mismo, de una lucha por la igualdad de derechos!

El fondo del asunto es tal cual lo señala Rosi: ¿por qué diantres alguien TIENE que cambiar de nombre cuando se casa?

Saludos,
Atenea

Yaotl Àltan Wrote:
http://www.jornada.unam.mx/2008/09/22/index.php?section=capital&article=048n3cap

Proponen que padres decidan orden de apellidos de sus hijos


Pues creo que hay otros temas más urgentes. Para empezar, el apellido materno, creo que lo comentamos aquí, es el del padre de la mujer que, a su vez, es el del padre del padre y así ad nauseam. Ninguno de los apellidos de mi madre es de una ancestra, todos nuestros apellidos vienen de varones. No se gana nada con el orden de los apellidos de los hijos... si acaso ver si le damos más peso al abuelo materno o al paterno. Este es un callejón sin salida del patriarcado.

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