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Full Version: Cuestiones de género para niños
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Hola, Alicia:

Gracias por lanzar la primera pregunta. Ante todo, he de decir que mi experiencia con peques, en general, es prácticamente nula. Encima, la que tengo está curiosamente dividida: he convivido estrechamente con tres niños (varones), dos son mis sobrinos, criados en un entorno bastante convencional, y el otro es mi hijastro, a quien conozco desde sus 9 años, y con quien sí ha habido una mayor influencia conciente fuera de lo convencional, tanto de parte de su padre y su madre, como mía.

En cuestiones de crianza, creo que es importante empezar por evitar las etiquetas basadas en el sexo (primeros guiños hacia la construcción del género): los colores de la ropa/habitación, los juegos y juguetes que se promueven o evitan (o incluso se prohíben sutil o descaradamente), las palabras que usamos al hablar con los retoños o frente a ellos, la división sexual del trabajo en el hogar, el trato con el resto del mundo. Esta última frase es amplísima, claro: cómo comentamos el contenido de un programa de televisión, qué cosas nos hacen reír, qué actitudes o situaciones merecen nuestra burla (no nos hagamos: todos nos hemos burlado de algo/alguien), nuestra crítica o nuestra aprobación, qué consideramos "natural" o "valioso" (el famoso deber ser, pues). Supongo que estoy descubriendo el café con leche o el hilo negro en cuanto a la formación humana: todo aquello a lo que se nos expone forma y deforma.

Si bien se empieza por casa, no hay que olvidar lo macro: la televisión, los videojuegos, las amistades, los cuerpos docentes y la institución educativa como un todo, las familias de las amistades, la publicidad... donde, por cierto, se difunde mucho la idea equivocada de que el feminismo es la contraparte del machismo. El feminismo no supone ni pugna por la supremacía de las mujeres (el machismo sí supone y propugna la supremacía de los hombres), sino la equidad. La actitud de desprecio hacia los varones por el simple hecho de serlo se llama androfobia (popularmente también llamada "hembrismo"). Si yo hubiese sido madre, me preocuparía también por desterrar ese mito en la crianza. Es triste que para tantas personas "feminista" siga siendo una mala palabra, es triste que las mujeres más jóvenes no adviertan que todos los privilegios hoy vestidos de naturalidad (tener acceso al estudio y a la vida laboral remunerada, ejercer libremente sus derechos sexuales y reproductivos, heredar y legar bienes, adquirir propiedades, establecer una modalidad de pareja con la persona de su elección o decidir vivir solas, viajar con o sin compañía al sitio que quieran y puedan, decidir sobre su ingreso, votar y ser votadas), todos son resultado de la lucha feminista, no androfóbica.

Creo que es imposible lograr un tono neutro: como madre postiza, me he (pre)ocupado por que mi hijastro no vea la discriminación (de cualquier tipo) como algo normal, válido, deseable o permisible en ninguna circunstancia. En resumen, que no vaya por la vida con neutralidad, sino tomando partido por la equidad y la justicia social.

Saludos,
Atenea
Qué enriquecedora experiencia, Eva, seguramente avivará el debate. Sin duda, educar/criar/formar en la equidad y la ausencia de discriminación es una tarea titánica, acaso imposible. El "allá afuera" es inmenso y escapa al control del hogar; sin embargo, seguramente la convivencia sin sesgo de género en tu entorno primario es una de las herramientas para tener menos prejuicios o cuestionar situaciones injustas, aun cuando hayas asumido el rol de género que la sociedad impone más allá de la familia nuclear. Tal vez la discusión abierta del tema habría afianzado lo que veían en la práctica, no lo sé, quiero pensar que sí.

Pasarán siglos antes de que las personas seamos vistas primero como tales, más allá de cualesquira características impuestas por ser hombres o mujeres.
Las palabras de Julio confirman ese gran reto que mencionaba Eva: criar en la diferencia supone desafíos para todas las partes, y la aventura de formar seres humanos cuyo referente primordial no sea el sexo/género implica una labor de acompañamiento que también incluya una ventana a lo que está allá afuera, dotar de herramientas para esperar el cuestionamiento o la confrontación (incluso la agresión o la violencia), y saber enfrentar esas situaciones. No digamos ya la tarea que enfrentan madres y padres de peques transgénero: se saben y se viven como hombres habiendo nacido con genitales femeninos o viceversa. Ese es todo un tema, si hay tiempo, podríamos decir un poco al respecto.

Esta mañana pensaba en películas aptas para preadolescentes y adolescentes que muestran con enorme eficacia lo doloroso que puede ser presentarse como diferentes en un mundo de roles de género estrictos, y lo importante que es no renunciar a nuestra esencia en nombre de ajustarnos a determinada norma social. Dos que me parecen extraordinarias son Billy Elliot (un chico haciendo "cosas de chica" en el Reino Unido) y Whale Rider (una chica haciendo "cosas de chico" en una comunidad maorí), esta última traducida en México como La leyenda de las ballenas. Si salimos un poco de nuestra zona de comodidad podemos fácilmente sustituir la frase "aprender danza clásica/ser bailarín" en el caso de Billy Elliot por muchas otras actividades o aspiraciones o pasiones, y la frase "ser líder de su tribu" en el caso de Whale Rider.

Saludos,
A
Sí, Mi vida en rosa es una excelente cinta sobre la transexualidad. Por cierto, hace poco vi a una persona transgénero expresar en inglés con toda claridad la diferencia entre el sexo y el género: Sex is between your legs, gender is between your ears. No sé si el tiempo alcance para comentar con más detalle el tema y tampoco recuerdo si el niño de la película citada tenía orientación sexual/afectiva hacia otros niños o niñas, pero sí creo pertinente decir que el hecho de que una persona sea transgénero (tenga la sensación de haber nacido "con el cuerpo equivocado") no necesariamente define su orientación sexual. En otras palabras: puede haber un hombre que se viva y sienta como mujer, desee pasar el largo y nada fácil proceso de hacer que su cuerpo coincida con su identidad de género, se someta a terapia durante un año y medio para que un especialista determine si efectivamente es candidato a una cirugía para cambio de sexo, someterse a esa cirugía y, al vincularse sexual y afectivamente con otra persona, ser heterosexual (disfrutar compartir su erotismo con hombres ahora que ella ya es mujer en todo sentido), bisexual (vincularse con hombres y mujeres) u homosexual (compartir su erotismo con mujeres ahora que ella es mujer). ¿Suena enredado? Descansen un rato y luego vuelven a leer, no lo es tanto.

Por cierto, para adolescentes que disfrutan la lectura, recomiendo Las hijas de Egalia, de Gerd Brantenber, citado rápidamente en la pregunta que hizo Javier sobre lo universal o no de las cuestiones de género. Está editado en España y no tiene desperdicio.

Smile
¿Te gustó la película Transamerica?  Habla sobre los cambios en la vida de un transexual y su entorno familiar.

Yaotl Àltan Wrote:
¿Te gustó la película Transamerica?  Habla sobre los cambios en la vida de un transexual y su entorno familiar.


¡Sí! Es genial para la formación de adultos... no para peques. Hay otra noruega que en español se llama "Todo sobre mi padre", también para adultos.

A

Adultos y adolescentes creo yo.  Me agradó la escena en que se pelean la madre y el hijo.  La escena la ve un anciano en Nuevo México (o sea, México) y le dice, palabras más o menos:

A: No le hables así a tu madre, muchacho.
M: Ese cabrón no es mi madre. Tiene pito.

El anciano se queda boquiabierto (y no de deseo) Smile

Resume mucha de la dinámica en familias con transexuales ...y eso que la historia NO se desarrolla en el municipio más pobre de Nayarit, por ejemplo. Smile
Estoy revisando el libro Los chicos también lloran: identidades masculinas, igualdad entre los sexos y coeducación, Carlos Lomas (comp.), Paidós Educador, 2004, en el que encuentro mucho material útil para padres, madres y, sobre todo, docentes con interés en la equidad de género. Como lo señala el título, la obra hace especial énfasis en las masculinidades y abre interesantes vías para, primero, reconocer que en la crianza de los varones se fomenta la masculinidad dominante (heterosexual, homofóbica y machista) y, segundo, plantear posibilidades de modificación hacia sociedades incluyentes y equitativas.

Copio textualmente un fragmento del prólogo (por si acaso, en este tipo de textos no se usa el masculino genérico... si se lee chicos se refiere a varones):

La mística de la masculinidad y el arquetipo viril

Las aulas y los patios de las escuelas e institutos constituyen uno de los escenarios en el que se observan con demasiada frecuencia actitudes y conductas violentas por parte de algunos niños, adolescentes y jóvenes hacia las chicas, y también hacia esos otros chicos que no encajan en el canon estereotipado de la masculinidad dominante. Insultos, peleas, chantajes, menosprecios, burlas, amenazas, agresiones y abusos de todo tipo se convierten a menudo en las secciones habituales de unos chicos que están convencidos de que aprender a ser (y a comportarse como) hombres exige el ejercicio continuo de un poder casi absoluto -y en ocasiones violento- sobre las chicas y sobre esos otros chicos que no se adecuan a esa mística de la masculinidad que ensalza el arquetipo dominante de la virilidad. Según esta mística de la masculinidad arquetípica, los valores de un hombre de verdad deben ser el vigor y la fuerza, el control sobre el dolor físico, el afán de aventura, la ocultación de los sentimientos y de las emociones, la competencia y el enfrentamiento antes que la solidaridad y el diálogo, el espíritu de conquista y de seducción del otro sexo, la apelación continua a la "naturaleza superior" de los hombres como argumentación incuestionable a favor del carácter natural e inevitable de la dominación masculina...

Los chicos interiorizan el código ético que subyace a esta mística de la masculinidad dominante, tan característica del arquetipo tradicional de la virilidad, y "aprenden a ser hombres" en los diversos ámbitos en los que se produce su socialización como personas. O sea,

-En el seno de unas familias y de unos hogares en los que, pese a la incorporación de las mujeres al mercado del trabajo asalariado, aún siguen vigentes -aunque quizás en menor medida que antaño- la mayoría de los privilegios asociados a la dominación masculina (como, por ejemplo, una asignación asimétrica de las obligaciones familiares a madres y padres, a hermanas y hermanos...).

-En una escuela que sigue siendo androcéntrica y ocultando o menospreciando la cultura y el saber de las mujeres en sus contenidos escolares, en sus estilos de relación y en sus formas de organización.

-En unos grupos de iguales a los que los chicos imitan y reproducen los estilos, las interacciones y las conductas atribuidas convencionalmente a los hombres de acuerdo con los estereotipos canónicos de la masculinidad hegemónica.

-En unos deportes en unos juegos de competición física en los que todo vale y todo está justificado si sirve para derrotar al enemigo y ejercer así el poder y el liderazgo sobre los vencidos, de acuerdo con un orden simbólico en gran medida equivalente al orden simbólico que argumenta a favor de las guerras y del sometimiento de quienes fracasan en el combate.

-En el escenario inevitable y cotidiano de los mensajes de la cultura de masas, con toda su retahíla de arquetipos femeninos y de héroes masculinos en las series televisivas, en los dibujos animados, en las películas, en los anuncios publicitarios, en la prensa adolescente juvenil... que actúan como referentes éticos, estéticos y simbólicos -como modelos arquetípicos de conducta y de relación- en niños, adolescentes y jóvenes.

-o-o-o-

El libro está dividido en tres partes: Cómo se enseña y cómo se aprende a ser hombres (la construcción social de la masculinidad); Somos lo que decimos y hacemos al decir (lenguaje, género y escuela), y Otras maneras de ser hombres (la coeducación de las identidades masculinas).

Incluye, además, un excelente glosario de Carlos Lomas, quien también ha publicado los siguientes artículos: "¿Iguales o diferentes?" en ¿Iguales o diferentes? Género, diferencia sexual, lenguaje y educación; "Masculino, femenino y plural" y "La construcción de la masculinidad en el lenguaje y en la publicidad" en ¿Todos los hombres son iguales? Identidades masculinas y cambios sociales; "El aprendizaje de las identidades femeninas y masculinas en la cultura de masas" en Mujer y educación. Educar para la igualdad, educar desde la diferencia.

Un autor muy activo e interesante, altamente recomendable.

Julio Arturo Torres Jaubert Wrote:
Gracias por la referencia Atenea. Preguntaré por el libro la próxima ocasión que visite una librería o en la próxima Feria del Libro.


Especialmente útil para docentes, Julio, qué bueno que te interesó. Por suerte, Paidós tiene muy buena distribución y seguramente será fácil hallarlo. Yo lo compré en Gandhi hace un par de años.

Hay otro libro excelente, Las hijas de Egalia, de Gerd Brantenberg, que alguna vez comenté y seguramente por eso me había olvidado de citarlo en este hilo. Excelente para adolescentes y adultos, presenta un "mundo al revés", un mundo organizado a partir de la hegemonía femenina. Garantía de carcajadas y reflexión. Es absurdo que uno de los sexos domine al otro y, para muestra, este botón. La mala noticia es que solo lo he conseguido en España, en la librería Mujeres de Madrid. Ellas mismas lo editan (su editorial se llama horas y HORAS).

Saludos,
A

Sergio Viaggio Wrote:
Una de las películas más extraordinarias que he visto, extra-ordinarias, en el sentido convencional, pero también cabal del término, es la argentina XXY, con el incomparable Ricardo Darín, padre de una hija (porque es lo que parece) hermafrodita. MARAVILLOSA. A no perdérsela!!!!!

sergio


Me molestó mucho la elección del título, porque los varones xxy no tienen nada que ver con hermafroditas (me duele porque toca de cerca mis afectos). Si bien el sitio de la película aclara que no pretende presentar un caso clínico, la elección del título genera confusión.

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