20-02-2008, 10:02 PM

El primer texto crítico borgiano dedicado a la traducción es un temprano y poco conocido artículo publicado en 1926 bajo el título "Las dos maneras de traducir". Borges no lo incluyó en los libros de ensayos prohibidos de la d écada del 20, pero este primer artículo anticipa prácticamente todo lo que tenía para decir sobre el tema de las traducciones. Ante ese título, "Las dos maneras de traducir", el lector bien puede temer lo peor. ¿Borges presentará una vez más la transitada distinción entre dos modos de traducir para finalmente enredarse en la discusión infinita sobre las virtudes de las traducciones más o menos literales y las ventajas de las traducciones más o menos libres? Temores infundados: Borges retoma, es cierto, la distinción habitual entre dos maneras de traducir, pero solamente con el fin de ubicarla en el marco de una oposición más general: a cada una de esas maneras de traducir le corresponde una ideología de la literatura, una manera de creer en la literatura: clásica o romántica. En lugar de intervenir en la discusión eterna, Borges se pregunta qu é hay detrás de esa discusión.
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"Hacia 1916 resolví entregarme al estudio de las literaturas orientales. Al recorrer con entusiasmo y credulidad la versión inglesa de cierto filósofo chino, di con este memorable pasaje: "A un condenado a muerte no le importa bordear un precipicio, porque ha renunciado a la vida". En este punto el traductor colocó un asterisco y me advirtió que su interpretación era preferible a la de otro sinólogo rival que traducía de esta manera: "Los sirvientes destruyen las obras de arte, para no tener que juzgar sus bellezas y sus defectos". Entonces, como Paolo y Francesca, dejé de leer. Un misterioso escepticismo se había deslizado en mi alma".
Jorge Luis Borges
http://borges.uiowa.edu/bsol/pastorm1.php
Nota: Tenemos partes de Las dos maneras de traducir en este mismo subforo Borges para mis tácitos amigos. Au