21-11-2007, 03:24 PM
Aclaro que soy traductor técnico, no hago traducciones literarias y que por lo tanto para mí es esencial una buena herramienta de TM.
Utilizo DejaVu desde hace casi un año, y estoy bastante satisfecho. De verdad no volví a abrir el TRADOS y ni siquiera el WordFast, que era mi herramienta de TM favorita.
Dado que no sé escribir a máquina si no es con dos dedos, ni creo que vaya a aprender, lo que más me gusta del programa es la característica de auto ensamblar, que según entiendo se basa en EMBT (Example Based Machine Translation). Al resolver el Lexicon (que contiene la terminología propia del proyecto en particular) y hacer la pretraducción, aún quedo boquiabierto cuando el DVX llena automáticamente entre el 20% y el 50% de las expresiones de hasta de tres palabras, dejandome básicamente sin nada que teclear que no sea artículos, preposiciones y formas verbales.
Pero la boca se me cierra y adquiere un rictus amargo cuando al mirar más de cerca los archivos (ficheros) a traducir noto la eventual abundancia de códigos "superfluos", o "rogue codes" como comúnmente se les denomina en los foros de DejaVu; dado que trabajo mayormente DE>ES, los que realmente me matan son los que aparecen ¡antes y después de cada letra con diéresis!. Tambieén es especialmente notorio para documentos convertidos desde PDF. El tener que introducir códigos en exceso hace lento el proceso y difumina las grandes ventajas que DVX tiene sobre TRADOS.
Enrique, ¿que está haciendo Atril para atenuar esta inconveniencia? ¿Existe alguna posibilidad de importar y exportar ficheros en DVX con sólo los códigos esenciales, de tal modo que se pueda corregir el formato no esencial (por ejemplo, el espaciamiento) por fuera de DVX?
Fuera del tema, he notado que la sola mención de traducción de máquina, como la que hice arriba, pone nerviosos a varia(o)s colegas. A veces al mencionarla, siento que me va a caer un exorcismo de algún lado.... les pido que tengan en cuenta que es la segunda más antigua aplicación de los computadores, después de la descodificación; TRADOS, SDLX, Wordfast, y por supuesto DVX incorporan facilidades para incluirla en el flujo de trabajo de la traducción; sus poderosas razones tendrán... a mí, por lo menos, me ayuda mucho.
Utilizo DejaVu desde hace casi un año, y estoy bastante satisfecho. De verdad no volví a abrir el TRADOS y ni siquiera el WordFast, que era mi herramienta de TM favorita.
Dado que no sé escribir a máquina si no es con dos dedos, ni creo que vaya a aprender, lo que más me gusta del programa es la característica de auto ensamblar, que según entiendo se basa en EMBT (Example Based Machine Translation). Al resolver el Lexicon (que contiene la terminología propia del proyecto en particular) y hacer la pretraducción, aún quedo boquiabierto cuando el DVX llena automáticamente entre el 20% y el 50% de las expresiones de hasta de tres palabras, dejandome básicamente sin nada que teclear que no sea artículos, preposiciones y formas verbales.
Pero la boca se me cierra y adquiere un rictus amargo cuando al mirar más de cerca los archivos (ficheros) a traducir noto la eventual abundancia de códigos "superfluos", o "rogue codes" como comúnmente se les denomina en los foros de DejaVu; dado que trabajo mayormente DE>ES, los que realmente me matan son los que aparecen ¡antes y después de cada letra con diéresis!. Tambieén es especialmente notorio para documentos convertidos desde PDF. El tener que introducir códigos en exceso hace lento el proceso y difumina las grandes ventajas que DVX tiene sobre TRADOS.
Enrique, ¿que está haciendo Atril para atenuar esta inconveniencia? ¿Existe alguna posibilidad de importar y exportar ficheros en DVX con sólo los códigos esenciales, de tal modo que se pueda corregir el formato no esencial (por ejemplo, el espaciamiento) por fuera de DVX?
Fuera del tema, he notado que la sola mención de traducción de máquina, como la que hice arriba, pone nerviosos a varia(o)s colegas. A veces al mencionarla, siento que me va a caer un exorcismo de algún lado.... les pido que tengan en cuenta que es la segunda más antigua aplicación de los computadores, después de la descodificación; TRADOS, SDLX, Wordfast, y por supuesto DVX incorporan facilidades para incluirla en el flujo de trabajo de la traducción; sus poderosas razones tendrán... a mí, por lo menos, me ayuda mucho.