Buenas noches, Alicia.
A ver, lo primero que se me ocurre contestar es algo que solía decir Steve (Emilio Stevanovitch): "prefiero tener a dos buenos intérpretes en una cabina, antes que a dos "estrellas". Los buenos intérpretes van a tratar de hacer las cosas bien, cooperando entre sí y prestando suma atención al orador. Las "estrellas" en cambio corren el riesgo de competir, de querer lucirse y olvidar lo demás."
Lo segundo que te digo es algo que se le escuchó decir a un alto funcionario de Naciones Unidas: "hoy la interpretación fue excelente... porque no nos dimos cuenta de que había".
Me parece importantísimo formar buenos intérpretes. De bueno a excelente dependerá de cada uno y de cada situación. Resulta paradójico seguramente, pero la naturaleza misma de nuestro trabajo hace que dependamos casi enteramente del orador.
Además del nivel cultural y lingüístico, de la capacidad de concentración y de memoria, se me ocurre que lo que marca la "excelencia" en un intérprete es su habilidad para resolver problemas, disipar dudas y situaciones diferentes de manera inteligente y apropiada. En algunos casos, se tratará de su rapidez para encontrar la palabra adecuada; en otros, para descifrar una frase casi ininteligible; y en otros, su presencia de ánimo en una negociación para pedir que se repita algo que no quedó claro. También me resulta importante su actitud ante los colegas, los organizadores y los delegados. Y su disposición para preguntar, para investigar y aprender lo que no sabe; para distinguir lo importante de lo accesorio.
Espero haber contestado! Si no, seguimos luego!
L
Buenas tardes Laura,
antes de que se realizara el evento Interpreta 2007, abrí un hilo con una serie de preguntas, relacionadas con la calidad y la excelencia de un intérprete, reflejando mis inquietudes -más personales que otra cosa- sobre esta profesión tan fascinante.
En esa oportunidad, varios intérpretes de NdeT -Sergio Viaggio, Lucille, JL, entre otros- contribuyeron con interesantes opiniones en base a su experiencia y sapiencia.
Me encantaría escuchar tu propia versión del tema.
A continuación, las preguntas:
¿Qué talentos/habilidades -innatos o aprendidos- hacen sobresalir a un intérprete entre los demás?
¿Qué cosa(s) no puede(n) faltar en un intérprete "de máxima calidad"? (BTW, ¿puede existir alguien así?)
¿Existe algo qué pueda pasarle a un intérprete que lo deje fuera del negocio forever and ever ? (digo, además de cuestiones éticas).
Gracias de antemano por tu tiempo.
Saludos,
Alicia
P.D. Si quieres más detalles sobre el hilo en cuestión:
http://www.ndet.org/foro/showthread.php?tid=1681
[/quote]
Buenas noches Laura,
antes que nada permíteme felicitarte por tu capacidad para transmitir las ideas y conocimientos, y por la generosidad de compartirlos con nosotros.
No he trabajado jamás como intérprete ni (aún) he visto trabajar de cerca a alguno. Sin embargo, he podido comprender, gracias a tu claridad y precisión, cuanto has respondido a quienes sí ejercen esta profesión.
Las "estrellas" en cambio corren el riesgo de competir, de querer lucirse y olvidar lo demás."
Entiendo, entonces, que una habilidad intrínseca a un buen intérprete es saber trabajar en equipo.
Lo segundo que te digo es algo que se le escuchó decir a un alto funcionario de Naciones Unidas: "hoy la interpretación fue excelente... porque no nos dimos cuenta de que había".
¿Siempre es así, que la invisibilidad del intérprete refleja una excelente ejecución? o ¿depende de si se está trabajando para una conferencia, un evento en TV o un congreso (especializado o no)?
Además del
nivel cultural y lingüístico, de la capacidad de concentración y de memoria, se me ocurre que lo que marca la "excelencia" en un intérprete es su
habilidad para resolver problemas, disipar dudas y situaciones diferentes de manera inteligente y apropiada. En algunos casos, se tratará de su rapidez para encontrar la palabra adecuada; en otros, para descifrar una frase casi ininteligible; y en otros, su presencia de ánimo en una negociación para pedir que se repita algo que no quedó claro. También me resulta importante su actitud ante los colegas, los organizadores y los delegados. Y su
disposición para preguntar, para investigar y aprender lo que no sabe; para distinguir lo importante de lo accesorio.
Espero haber contestado! Si no, seguimos luego!
L

Sólo quise resaltar los aspectos más significativos para mí de tu respuesta. Me he quedado más que satisfecha con tus opiniones y, por favor, no te sientas urgida de contestar las nuevas dudas que estoy planteando en este mismo mensaje (son fruto de mi curiosidad al parecer insaciable, no más
).
Muchísimas gracias por tu tiempo,
Alicia
Hola :-)
Me encanta ver a los no intérpretes metidos en estos temas de La Cabina (vamos Yaotl, Au y Alicia).
Yo creo que se refieren a ser estrella en el sentido de brillar por encima de la norma, sin pasar a un divismo ridículo. A brillar en un sentido de ser buen intérprete e interpretar bien (Barry S. Olsen dixit).
Sobre la base de esta premisa anterior, creo yo que sí hay estrellas en la profesión.
Lo que menciona Laura es un must: nivel cultural y lingüístico, capacidad de concentración y de memoria [...] habilidad para resolver problemas, disipar dudas y situaciones diferentes de manera inteligente y apropiada [...] disposición para preguntar, para investigar y aprender lo que no sabe; para distinguir lo importante de lo accesorio
El intérprete tiene que ser insaciablemente curioso, sobre todo los que no estamos de plantilla, como funcionarios, dentro de la misma institución y esfera temática dia tras día.
Se brilla cuando brilla la cabina. Uno de los dos (o tres) en la cabina lo puede haber bordado y la otra parte lo puede haber cosido bien solamente, pero la cabina es una unidad que debe verse como un todo. Jamás dejarás a un colega en cabina hundirse. no sé si me explico.
JL
¡Qué tema tan apasionante! En primer lugar, no soy intérprete, pero admiro a aquéllos que lo son. Me sorprende verlos escuchar al orador, poner en funcionamiento su cerebro para desglosar las palabras y decirlo en otra lengua, pensar en lo que dicen para que los demás lo entiendan... Y todo eso en segundos. El cerebro de los intérpretes es increíble, ¿no lo creen? Un aplauso a todos los intérpretes. Además, como vienen diciendo, creo que no es un trabajo que lo puede hacer cualquiera, pero vale la pena intentarlo. Quien sabe, puede ser que seamos mejores interpretando que traduciendo, o viceversa, en cuyo caso, seguiremos traduciendo... Pero, les voy a contar un secreto, siempre quise ser intérprete de la ONU (sé que pido demasiado), pero sería un trabajo increíble poder estar ahí. Bueno, vuelvo a la realidad, porque, por el momento, soy un traductor detrás de una pantalla.

Saludos.
Fer
Sí, José Luis! de acuerdo! Es también la confianza que se va ganando día a día con contratos que se suceden ininterrumpidamente (cuando hay suficiente trabajo) al ver que la comunicación funciona, que hay un ida-y-vuelta fluido, que uno se siente bien y valorado.