Forums

Full Version: Quejas sobre la entrega en un relay
You're currently viewing a stripped down version of our content. View the full version with proper formatting.
Hola, Laura.

Te pregunto sobre algo que comenté con un par de colegas en la casa de una de estas colegas.  Una de las colegas me comentaba lo que le sucedió hace años en Marruecos y yo, algo [mucho] más junior que ella, pensaba en que había vivido algo parecido en Malta.

La situación que me comentaba fue así: 4 cabinas puras EN, ES, FR, AR.  El disertante habla en árabe y se lo interpreta al francés.  La cabina española toma del francés, al igual que la cabina inglesa.

Al terminar, la delegación española busca a los intérpretes para felicitarles ("no sabíamos que hablaban árabe" [nunca sintieron que fueran con relay {relais}], "qué buen trabajo"...)  Los franceses también felicitan a los intérpretes.

La colega de cabina inglesa (una de ellas), con muuuuchas horas a cuestas y brillante intérprete, sale al borde las lágrimas, frustrada y muy disgustada y se queja de los colegas de francés.  Que si no dieron buen relay, que si daban marcha y contramarcha .... Y dice: que desorganizados para hablar, qué elípticos, qué falta de estructura...

Las intérpretes de español no sintieron molestia alguna con el relay. No les estorbó el francés para nada...

Te pregunto: ¿puede ser que la molestia de la colega inglesa se deba a su estructura cognitiva y a que ella no la deja construir y emitir el mensaje de forma adecuada?  Es decir, ¿es el proceso cognoscitivo (o cognitivo) de armado de oraciones para los angloparlantes diferente que para los hispano/francoparlantes?  Quizá por eso hubo comunión entre la cabina FR y la ES, y no con la de EN.

Gracias.

JL
José:

Meto la nariz para pedirte un favor mientras esperamos a Laura (está con algún problemita con las telecomunicaciones). ¿Por qué no nos contas a quienes no somos intérpretes qué es el relay? Creo imaginarme, pero no estoy segura y me interesa saber.

Smile
De la revista Punto y Coma:

relais o relé:
1) técnica de interpretación indirecta consistente en pasar de un idioma a otro a través de un tercero. Ejemplo: "me he pasado toda la mañana en relé, porque el presi hablaba danés"
2) intérprete que hace las veces de "pivot". Ejemplo: tenemos un relé excelente para el griego en la cabina italiana"

pivot:
intérprete que sirve de "relais" a otros intérpretes

http://ec.europa.eu/translation/bulletin...pyc184.htm

Otra definición:

Relé (pivot)
Si el orador habla un idioma que no está cubierto por una cabina, se produce una interpretación en cadena (también llamada relais o relay) en la que esta cabina se conecta con otra (llamada pivot), es decir, toma el relé de la misma, que sí cubre ese idioma y que traduce a una lengua común.
Debe evitarse concentrar la función de pivote en tan sólo un intérprete para no sobrecargar al mismo y para que no recaiga en la misma persona toda la responsabilidad en cuanto a precisión y calidad interpretativa.
http://planetlingua.com/es/interpretacionf.php?c=23
Hola, probando...
¡Gracias por la tan cálida bienvenida!
    Me encanta, me siento como en casa.
    Pido disculpas por el atraso y la interrupción técnica... sh...sh...
parece que todo va solucionándose.  
     Leí todo lo que habían escrito desde un ciber café esta mañana, desde donde escribí esto.

    Hola José Luis, Aurora y todos:

    El universo parece estar conspirando en contra de nuestro programado encuentro pero nuestra buena onda y persistencia harán al menos lo humanamente posible para desbaratar el "complot"!

   Me pongo en línea como puedo desde donde puedo.  Ahora en locutorio frente a la Alianza Francesa y no logro embocar la contraseña.

Sí, José Luis, conozco la historia que relatás y supongo que debe haber ocurrido en otros casos también.  Más que de lo cognitivo, o cognoscitivo, preferiría hablar en este caso de la estructura de cada lengua, de la similitud o diferencia de estructuras entre algunas lenguas y de hábitos culturales de expresión.  Aunque suene a perogrullo, sabemos hoy - a través de estudios interculturales - que hay "modos" diferentes para relatar cosas según las culturas.
Ej.: los anglosajones tienden al desarrollo lineal, racional, causa-efecto y prefieren ir "directo al grano".   Los orientales, muchas veces, optan por un modo bien diferente.
Describen algo de a poco, como dibujando un esquema circular, o mejor aún, espiralado... Los grandes negociadores occidentales lo saben y cultivan la paciencia. No es uno necesariamente mejor que el otro.  Son diferentes.

También en esto la distinta percepción del "tiempo" cuenta.  Los árabes se inscriben en este "modo".  A muchos hispanohablantes no nos resulta difícil seguir este esquema discursivo, al contrario, podemos sentirnos muy cómodos en él.  

Se me ocurre que la intérprete anglófona no tuvo, en esa oportunidad, la paciencia necesaria para darle crédito al orador - en este caso - un colega y llegar al fondo del mensaje.  Al no entender con su lógica habitual, concluyó erróneamente que no había lógica.  Y probablemente la había sólo que diferente.  Ahora bien, éste es, para mí, el verdadero reto que enfrentamos como intérpretes:  entender lo diferente.  Confiar, hasta prueba de lo contrario, en que hay sentido, lógica y deseo sincero de comunicar y entenderse en el otro.

El tema da para más. Inclusive para hacer una pequeña investigación al respecto, comparando por ejemplo distintas versiones en distintos idiomas del discurso del intérprete que trabaja "en relay".
Ojalá me lean, ojalá Fibertel se apiade de nuestro edificio y nuestra zona.
Abrazos, Laura
Y a propósito de la distinta percepción -de los anglosajones, orientales, árabes, hispanoparlantes- dentro de estos últimos, más específicamente los rioplatenses, ¿podrías definir su manera de expresarse? ¿Nos has analizado en particular? ¿Somos caóticos y desorganizados, apasionados y revoltosos, sanguíneos, etc., como yo creo que son?
Gracias,
Lucille


Laura Bertone Wrote:

Sí, José Luis, conozco la historia que relatás y supongo que debe haber ocurrido en otros casos también.  Más que de lo cognitivo, o cognoscitivo, preferiría hablar en este caso de la estructura de cada lengua, de la similitud o diferencia de estructuras entre algunas lenguas y de hábitos culturales de expresión.  Aunque suene a perogrullo, sabemos hoy - a través de estudios interculturales - que hay "modos" diferentes para relatar cosas según las culturas.
Ej.: los anglosajones tienden al desarrollo lineal, racional, causa-efecto y prefieren ir "directo al grano". 

Los orientales, muchas veces, optan por un modo bien diferente.
Describen algo de a poco, como dibujando un esquema circular, o mejor aún, espiralado... Los grandes negociadores occidentales lo saben y cultivan la paciencia. No es uno necesariamente mejor que el otro.  Son diferentes.

También en esto la distinta percepción del "tiempo" cuenta.  Los árabes se inscriben en este "modo".  

A muchos hispanohablantes no nos resulta difícil seguir este esquema discursivo, al contrario, podemos sentirnos muy cómodos en él.  

Se me ocurre que la intérprete anglófona no tuvo, en esa oportunidad, la paciencia necesaria para darle crédito al orador - en este caso - un colega y llegar al fondo del mensaje.  Al no entender con su lógica habitual, concluyó erróneamente que no había lógica.  Y probablemente la había sólo que diferente.  Ahora bien, éste es, para mí, el verdadero reto que enfrentamos como intérpretes:  entender lo diferente.  Confiar, hasta prueba de lo contrario, en que hay sentido, lógica y deseo sincero de comunicar y entenderse en el otro.

El tema da para más. Inclusive para hacer una pequeña investigación al respecto, comparando por ejemplo distintas versiones en distintos idiomas del discurso del intérprete que trabaja "en relay".
Ojalá me lean, ojalá Fibertel se apiade de nuestro edificio y nuestra zona.
Abrazos, Laura

SmileHola Lucille y gracias por tu cálida bienvenida!
(cuando estaba en el ciber, no logré ver bien todos los comentarios, cuando los ví después, estaba ansiosa de entrar en contacto y saltée varias cosas)

    Me gusta tu pregunta.  ¡Pero qué preguntita!  A ver... Creo que entramos claramente en tu descripción... es decir que estamos mucho más cerca de los árabes u orientales que de los anglosajones.

    Somos más desordenados al hablar - o al escribir - que otros.  También es cierto que no existe larga tradición entre nosotros, que yo sepa, que nos enseñe a organizar un texto, una presentación, un discurso.  Fue en inglés - o en francés - que aprendí a dividir un texto en "introducción, desarrollo, conclusión".  Son los americanos en cursos breves de "Public Speech" que enseñan estas cosas.  Y bien útiles que son!

    Es cierto que la exigencia es menor entre nosotros y que no parece importar mucho la forma de expresión.  Por ej. en Francia, en televisión o radio, resulta inaceptable que el presentador o periodista titubee, se interrumpa, se equivoque, se repita, etc.   Si le ocurre una vez, vaya y pase, pero no más.  Umberto Ecco hablando por televisión en francés puede llegar a ser duramente criticado por esos motivos... y perdonado por ser quien ser.  

   ¿Qué decir de los noteros en nuestros noticieros? Del tiempo-chicle en que los comentarios se repiten casi sin ton ni son, como rellenando vacíos...

    También es cierto que venimos sufriendo un deterioro certero en el uso de la lengua.  Colegas que llegan de afuera se sorprenden ante lo que escuchan por radio o leen en los medios.  ¿Qué diario argentino puede hoy pretender competir con la riqueza de vocabulario, o la precisión en la expresión de "El País" por ejemplo?

    A ver, me encantaría escuchar o leer otros comentarios.
Por mi parte me gusta que un orador sea apasionado, sanguíneo y hasta revoltoso pero me desespera cuando siento que para poder traducirlo debo hacer esfuerzos notables para penetrar una cierta neblina, re-ordenar y entender.

   Puede haber "costumbres culturales" de ir al grano o ir en círculos, o en espirales, o en ida-y-vuelta.  Puede haber distintas maneras de percibir el tiempo y manejar la energía.  Una cosa es hacerlo de cualquiera de esas maneras y tener conciencia de lo que uno está haciendo.   Otra, muy distinta, es pensar confusamente en voz alta porque no se ha tomado la precaución de organizar previamente los pensamientos.

Bueno, a ver, Lucille, ¿qué te parece a vos? y a los demás?
Abrazos,
Laura


Lucille Wrote:
Y a propósito de la distinta percepción -de los anglosajones, orientales, árabes, hispanoparlantes- dentro de estos últimos, más específicamente los rioplatenses, ¿podrías definir su manera de expresarse? ¿Nos has analizado en particular? ¿Somos caóticos y desorganizados, apasionados y revoltosos, sanguíneos, etc., como yo creo que son?
Gracias,
Lucille


Laura Bertone Wrote:

Sí, José Luis, conozco la historia que relatás y supongo que debe haber ocurrido en otros casos también.  Más que de lo cognitivo, o cognoscitivo, preferiría hablar en este caso de la estructura de cada lengua, de la similitud o diferencia de estructuras entre algunas lenguas y de hábitos culturales de expresión.  Aunque suene a perogrullo, sabemos hoy - a través de estudios interculturales - que hay "modos" diferentes para relatar cosas según las culturas.
Ej.: los anglosajones tienden al desarrollo lineal, racional, causa-efecto y prefieren ir "directo al grano". 

Los orientales, muchas veces, optan por un modo bien diferente.
Describen algo de a poco, como dibujando un esquema circular, o mejor aún, espiralado... Los grandes negociadores occidentales lo saben y cultivan la paciencia. No es uno necesariamente mejor que el otro.  Son diferentes.

También en esto la distinta percepción del "tiempo" cuenta.  Los árabes se inscriben en este "modo".  

A muchos hispanohablantes no nos resulta difícil seguir este esquema discursivo, al contrario, podemos sentirnos muy cómodos en él.  

Se me ocurre que la intérprete anglófona no tuvo, en esa oportunidad, la paciencia necesaria para darle crédito al orador - en este caso - un colega y llegar al fondo del mensaje.  Al no entender con su lógica habitual, concluyó erróneamente que no había lógica.  Y probablemente la había sólo que diferente.  Ahora bien, éste es, para mí, el verdadero reto que enfrentamos como intérpretes:  entender lo diferente.  Confiar, hasta prueba de lo contrario, en que hay sentido, lógica y deseo sincero de comunicar y entenderse en el otro.

El tema da para más. Inclusive para hacer una pequeña investigación al respecto, comparando por ejemplo distintas versiones en distintos idiomas del discurso del intérprete que trabaja "en relay".
Ojalá me lean, ojalá Fibertel se apiade de nuestro edificio y nuestra zona.
Abrazos, Laura

Muchas gracias, Laura. Ahora que leo tu respuesta, veo que somos así. Y a pesar de mi sangre nórdica y anglosajona casi pura (tengo una abuela gallega, gracias al cielo y a todos los santos) me doy cuenta de que también soy bastante caótica y desorganizada al expresarme.

Recuerdo que en St.Hilda's, donde pasé unos años pupila, intentaron inculcarme el orden que mencionás -"introducción, desarrollo, conclusión"- en las famosas clases de public speaking. Lo intentaron, pero no tuvieron mucho éxito conmigo, al menos. Esa abuela gallega que llevo en mi historia, hizo bastante fuerza en contra.

Y también veo en tu respuesta lo que pueden sentir y pensar los europeos que lleguen a Bs.As. y vean a nuestros noteros, y periodistas en los noticieros, que hablan balbuceando, reiterándose, rellenando, y lo peor: opinando a veces solo con un gesto o con el tono, pero opinando, cuando lo único que tendrían que hacer es darnos la noticia.

En mis intentos al enseñar, trato de que mis alumnos entiendan que los discursos de los hispanoparlantes en general, son más complejos y muchas veces, no todas, menos ricos que los de los angloparlantes, justamente porque son desorganizados y caóticos. Y como decís, cuesta bastante esfuerzo reordenarlos en milésimas de segundos para interpretar qué quieren decir y ponerlo correctamente en el otro idioma.

De todos modos, me permito otra opinión personal: Viví unos añitos en Europa, más precisamente en Dinamarca, y esa experiencia fue muy rica en el sentido de que me permitió tener algo de las "dos caras de la moneda". Y también para sentirme feliz de volver a la Argentina, y encarar mi vida acá. A pesar del desorden, del caos, prefiero estar acá, y vérmelas con esas características. Pero claro, al igual que vos, tenemos el privilegio de haber vivido ambos mundos, para poder llegar a esa conclusión. ¿No te parece?

Algo más: esta frase tuya " Puede haber 'costumbres culturales' de ir al grano o ir en círculos, o en espirales, o en ida-y-vuelta.  Puede haber distintas maneras de percibir el tiempo y manejar la energía." Me suena a música. Es clara y transparente y muy explícita. Es la síntesis de tu condición de hispanoparlante y la experiencia europea que te formó.

Gracias, una vez más, Laura.

Un abrazo,
Lucille


Laura Bertone Wrote:
SmileHola Lucille y gracias por tu cálida bienvenida!
(cuando estaba en el ciber, no logré ver bien todos los comentarios, cuando los ví después, estaba ansiosa de entrar en contacto y saltée varias cosas)

    Me gusta tu pregunta.  ¡Pero qué preguntita!  A ver... Creo que entramos claramente en tu descripción... es decir que estamos mucho más cerca de los árabes u orientales que de los anglosajones.

    Somos más desordenados al hablar - o al escribir - que otros.  También es cierto que no existe larga tradición entre nosotros, que yo sepa, que nos enseñe a organizar un texto, una presentación, un discurso.  Fue en inglés - o en francés - que aprendí a dividir un texto en "introducción, desarrollo, conclusión".  Son los americanos en cursos breves de "Public Speech" que enseñan estas cosas.  Y bien útiles que son!

    Es cierto que la exigencia es menor entre nosotros y que no parece importar mucho la forma de expresión.  Por ej. en Francia, en televisión o radio, resulta inaceptable que el presentador o periodista titubee, se interrumpa, se equivoque, se repita, etc.   Si le ocurre una vez, vaya y pase, pero no más.  Umberto Ecco hablando por televisión en francés puede llegar a ser duramente criticado por esos motivos... y perdonado por ser quien ser.  

   ¿Qué decir de los noteros en nuestros noticieros? Del tiempo-chicle en que los comentarios se repiten casi sin ton ni son, como rellenando vacíos...

    También es cierto que venimos sufriendo un deterioro certero en el uso de la lengua.  Colegas que llegan de afuera se sorprenden ante lo que escuchan por radio o leen en los medios.  ¿Qué diario argentino puede hoy pretender competir con la riqueza de vocabulario, o la precisión en la expresión de "El País" por ejemplo?

    A ver, me encantaría escuchar o leer otros comentarios.
Por mi parte me gusta que un orador sea apasionado, sanguíneo y hasta revoltoso pero me desespera cuando siento que para poder traducirlo debo hacer esfuerzos notables para penetrar una cierta neblina, re-ordenar y entender.

   Puede haber "costumbres culturales" de ir al grano o ir en círculos, o en espirales, o en ida-y-vuelta.  Puede haber distintas maneras de percibir el tiempo y manejar la energía.  Una cosa es hacerlo de cualquiera de esas maneras y tener conciencia de lo que uno está haciendo.   Otra, muy distinta, es pensar confusamente en voz alta porque no se ha tomado la precaución de organizar previamente los pensamientos.

Bueno, a ver, Lucille, ¿qué te parece a vos? y a los demás?
Abrazos,
Laura

Reference URL's